Son muchos los dominicanos que están preocupados por la suerte del toletero de los Medias Rojas de Boston.
Y la preocupación es válida, pues David es uno de los jugadores dominicanos de Grandes Ligas más apreciados por el pueblo.
Ortiz falló ayer en cuatro turnos, pero conectó dos fuertes líneas que fueron directas a los guantes de los jardineros.
En pelota se dice que eso es mala suerte.
No es lo mismo fallar con ponche o un elevado fácil a uno de los jardines, que disparar un candelazo a los bosques.
Igual que un duro rolin capturado encima de la almohadilla de tercera.
Todos son un out, pero se observa que el jugador ha comenzado a pegarle bien a la bola.
Así dicen los técnicos del béisbol. Y tienen razón.
Soy de los que confía en que David comenzará muy pronto a batear y rendirá buenos dividendos a Boston.
La desesperación es causa del fracaso, pero no es fácil salir de una mala racha de bateo.
El consejo al amigo David Ortiz es que no piense que fallará, pues de esa manera podrá batear más despejado.
David es un atleta inteligente y estoy convencido que sabrá navegar contra viento y marea.
Boston está en la lucha por la cima de la División Este de la Liga Americana.
Eso ayuda a David, pues no es lo mismo que los Medias Rojas se encuentren en el sótano.
¡Palante, David!
Frases
Las coherencias tontas son la obsesión de las mentes ruines
¿Cuál es la tarea más difícil del mundo? Pensar
Ralph Waldo Emerson
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

