SIDNEY (Australia), EFE.- Los bomberos de Australia continúan hoy la lucha por salvar de las llamas vidas humanas y pueblos enteros, mientras que el fuego ha causado ya 181 muertos -a los que probablemente se sumen 50 personas dadas por desaparecidas-, con lo que la cifra superaría los 220.
Además, más de 7.000 personas sin hogar pernoctan en centros de acogida, tiendas de campaña o en sus coches.
El fuego ha arrasado desde el sábado, cuando comenzó la ola de incendios, más de 3.000 kilómetros cuadrados en el estado de Victoria, incluidos pueblos enteros y cerca de 1.000 viviendas.
El primer ministro de Victoria, John Brumby, dijo hoy que las 50 personas dadas por desaparecidas aumentarán con toda probabilidad en la lista de muertos, actualmente de 181.
Hay aún un gran número de desaparecidos, más de 50, que los forenses creen que han muerto, aunque todavía no se hayan encontrado sus cadáveres, explicó Brumby.
Los expertos forenses, que trabajan en un tanatorio temporal habilitado en el centro Forense de Melbourne, advirtieron de que es posible que algunos restos queden sin identificar debido al terrible estado en el que se encuentran.
La policía ha creado una unidad especial, bautizada Fuerza Phoenix, para investigar las causas de los incendios y sus consecuencias, y se ha comprometido a entregar a los forenses un informe individual sobre cada una de las víctimas.
La investigación puede durar entre seis meses y un año, y la policía no descarta que la lista final de víctimas mortales acabe incluyendo más de 300 nombres, según el diario The Age».

