La solidaridad no es un sentimiento superficial, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos. (Juan Pablo II)
República Dominicana es una maravilla. De gente muy sui generi.
La única nación con tres Padres de la Patria, una isla compartida por dos naciones, donde al peso le llaman tolete y al saber le dicen dicha.
Aquí todo es palo si boga, palo ni no boga.
Todo esto viene a cuento porque durante muchos años hemos propugnado por un retiro digno para la clase artística, un mejor trato por sus aportes al arte y la cultura de un pueblo que merece una dosis diaria de risa y entretenimiento para sortear tantos sinsabores.
La información publicada en esta sección sobre las Pensiones Especiales que el Poder Ejecutivo concedió al presidente de la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte), periodista Feliz Vinicio Lora, así como al veterano cantante José Lacay, al promotor artístico y manager Pedro Antonio Núñez del Risco (Yaqui), y a las cantantes Susana Silfa y Adalgisa Pantaleón, ha levantado una serie de pronunciamientos, muchos de los cuales rayan en el irrespeto para algunos de los favorecidos.
Todos conocemos las condiciones especiales de Feliz Vinicio Lora y Yaqui Núñez, pero no podemos convertirnos en verdugos de los demás favorecidos con el argumento de que están en pleno disfrute de sus facultades físicas.
Es penoso que el debate se haya llevado por ese derrotero.
Por lo que que debemos propugnar todos es porque estas pensiones sean extendidas a más figuras del arte que también las necesitan.
No se trata de condenar, sino de solucionar.
Que José Lacay, Susana Silfa y Adalgisa Pantaleón fueran beneficiados debe alegrar y ver esta decisión como el inicio de una jornada que la clase artística debe poner en marcha para que más figuras del arte también obtengan una pensión.
Seamos parte de la solución y no del problema.

