La República Argentina confrontará tiempos tormentosos con el ascenso al poder este diciembre 10 del ultraderechista e impredecible bisoño presidente Javier Milei, ganador de la segunda vuelta electoral este noviembre 19 al candidato oficial peronista Sergio Massa con resultado 55.75% contra 44.24%, apenas once % más.
Causa una no pequeña interrogante como un ministro de Economía y retador electoral obtiene un 44.24%, votando por su candidatura 11.5 mm de paisanos, cuando resultó incapaz de domesticar una inflación de 142.7%, la mayor de AL luego de Venezuela, profundizar la pobreza en 40%, causando sufrimiento y carencia a más de doce mm de argentinos, de una población de 46 mm, interrogante solo capaz de explicarlo el trasnochado y ancestral nostálgico delirio por el peronismo agonizante.
Delirio trasnochado y ancestral nostalgia por el peronismo agonizante, pero insepulto, que empezó su agonía económica en los gobiernos de Carlos Saúl Menem (08-07-1899, 10-12-1999) triplicando la deuda externa por US$150 mi mm, pese privatizar YPF, gas, vías férreas, Entel, elevó inflación a 231.4%, sin nunca informar, ni la oposición exigirle, hacia donde fluyeron esos recursos privatizadores, y pese a ese colosal desbarajuste financiero, el flamante electo presidente Javier Milei, declaró a Menem “el mejor presidente de Argentina en toda su historia”.
En sendas administraciones de Cristina Fernández de Kirchner (10-12-2007 a 09-12-2015), deuda externa subió de US$185 mil mm en 2007, a US$250 mil mm final mandato en 2015.
Mauricio Macri (2015-2019) subió deuda externa en US$107.525 mm más, concertando un préstamo con FMI por US$57 mil mm, el más alto concedido en la historia del FMI, recibiéndola por US$250 mil mm y entregándola en US$400 mil mm, el peor endeudador en toda la historia de Argentina, sin endeudar el emporio familiar.
Ahora entra en el escenario presidencial Jaiver Milei, 52 años, economista, ultraderechista, enarbolando en su campaña eliminar ministerios Educación, Finanzas, Mujer, Banco Central, dolarizar economía, suspender relaciones con China, Brasil y Rusia, aunque luego retractó eliminar ministerios, prohibición aborto, porte libre armas de fuego.
El gran reto y alto valladar de Javier Milei para concretizar su novedosa y cuestionable aturdidora agenda disruptiva consiste como saldrá adelante con un Congreso adverso, considerando que en la Cámara de Diputados dispone de 38 bancadas de 257, y en el Senado siete de 72.
Es ahí, ese salto alto, donde Javier Milei será difícil encontrar una garrocha para pasar la valla, sin tropezar ni caer.
Es su grandísimo y crucial reto, de no lograr superar, es previsible columbrar tiempos tormentosos para Argentina, la tercera economía de AL, luego de Brasil y México, con su trasnochado y nostálgico insepulto peronismo, vibrando como un choque del Boca Junior y Chacarita.
Por: Ubi Rivas ubirivas30@gmail.com

