TOKIO, 19 Oct 2012 (AFP) – El ejército estadounidense impuso el viernes un toque de queda por tiempo indeterminado a sus 47.000 soldados estacionados en Japón, luego de la presunta violación de una japonesa por dos militares en la isla de Okinawa.
«Emito una orden de toque de queda con efecto inmediato para el conjunto del personal militar estacionado en Japón, definitivamente o de manera temporal», declaró el jefe de las fuerzas armadas estadounidenses en Japón, general Sam Angelella.
El general agregó que se dará «formación sobre los valores fundamentales» a los militares como al personal civil del ejército presente en el archipiélago.
Dos soldados estadounidenses, de 23 años, fueron detenidos el martes por la presunta violación de una joven japonesa, a la que también habrían herido en el cuello, en la noche del lunes al martes.
Debo «excusarme personalmente por el dolor y el traumatismo que sufrió la víctima y por el dolor causado al pueblo de Okinawa», destacó el general en un comunicado.
Unos 22.000 de los 47.000 soldados estadounidenses estacionados en Japón están desplegados en Okinawa, una pequeña isla del extremo sur del archipiélago, cuya población se queja regularmente de las molestias y de la inseguridad que provoca esta presencia militar masiva.
A comienzos de septiembre, decenas de miles de personas manifestaron en Okinawa para oponerse al despliegue de doce aviones militares estadounidenses de despegue vertical Osprey, después de varios accidentes de estos aparatos en el mundo.
«Estados Unidos coopera de todas las maneras con las autoridades japonesas para enfrentar esta situación terrible», declaró el embajador estadounidense en Tokio, John Ross, evocando la violación durante una conferencia de prensa organizada en la ocasión. También dijo «comprender la cólera» provocada en Okinawa por este incidente.
La orden emitida por el general Angelella impone a los soldados la permanencia entre las 23H00 y las 05H00, en su base, en su domicilio, en caso de tener uno fuera de la base, o en un local temporal (como una habitación de hotel) que podrían ocupar en el marco de una misión o de un traslado.

