Editorial

Un paso de avance

Un paso de avance

Lo más resaltante del encuentro ayer de más de tres horas del presidente Leonel Fernández con ejecutivos de medios, fue su propuesta de un pacto por la transparencia entre los sectores público y privado para desarrollar  en esos ámbitos una conducta ética que ayude a prevenir y controlar la corrupción.

Se asume  como nota positiva  la reiteración presidencial de que serán  cancelados los  funcionarios que no cumplan sus funciones con honorabilidad o que violenten controles anticorrupción, que dijo se  aplican en el marco  de la reforma de la administración pública.

Afrontar el vendabal de preguntas y referencias sobre denuncias de irregularidades en la administración pública fue tarea difícil para el jefe de Estado, quien sostuvo  que la corrupción  en el Gobierno se limita a tipos de “debilidades” o “manejos inadecuados de los recursos humanos”.

Es verdad como una montaña  de que  para  poder tipificar como punible la acción  de algún funcionario, ésta debe estar prescrita como tal en el Código Penal o en cualquier ley que prevea sanción aflictiva o infamante.

Hay, sin embargo, tipos de irregularidades, no previstas en la ley penal, que causan efectos tan nocivos como cualquier infracción tipificada de criminal, tal el caso de  las  siete mil 400 personas que tenían más de un sueldo en la administración pública, según pudo detectar la Contraloría General de la República.

Los mayores tentáculos de la corrupción son de carácter ético, moral o relacionados con debilidades en controles administrativos, aunque es también proverbial la indiferencia, negligencia o complicidad del Ministerio Público o de la Justicia ante casos de  cohecho perpetrados antes, durante y después de todos los siglos.

Elites políticas, económicas, académicas están en compromiso de halar la cuerda en dirección a que el Estado se organice de tal manera que sea mínimo el espacio a la corrupción.

La decisión del Presidente de referirse abiertamente sobre la  corrupción y de plantear  sus puntos de vista sobre el tema, es ya un paso de avance, en una  caminata de cinco mil kilómetros.

El Nacional

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