Bien hace el Gobierno en no confiarse ni dormirse en la adquisición de vacunas contra la pandemia del coronavirus.
Si además de la biofarmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford tiene que contratar otras firmas no se debe dudar en hacerlo, porque de lo que se trata es de garantizar la salud de la población.
Con la asesoría de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se dispusieron de 40 millones de dólares para adquirir 10 millones de dosis, pero si tiene que efectuarse una inversión adicional, sobre todo ante los problemas que se han denunciado con la eficacia del medicamento, el paso tiene que darse.
Satisfacen, pues, los pasos firmes que según la vicepresidenta Raquel Peña, coordinadora del sector salud, se han contemplado para contener y erradicar el virus por medio de la vacuna y la aplicación del protocolo sanitario.