Madrid. EFE. El escritor Mario Vargas Llosa considera «absolutamente evidente» que la vieja idea de cultura, la que había hace cincuenta o sesenta años, «no es válida», ya que hay una realidad que la ha hecho «estallar en pedazos» y no está claro qué la ha reemplazado.
«Vivimos en un período de gran confusión», aseguraba Vargas Llosa en un debate sobre su ensayo «La civilización del espectáculo» (Alfaguara), que tuvo lugar durante la entrega de los premios NH de relatos que llevan el nombre del gran escritor peruano.
Rodeado de escritores como Jordi Gracia, Fernando Aramburu, Ángeles Caso, Luisgé Martín, Gonzalo Hidalgo Bayal y José Luis Martín Nogales, entre otros, Vargas Llosa insistió en que la cultura hoy día «es más diversión y entretenimiento que reflexión o indagación sobre aspectos fundamentales de la existencia humana».
Y no es que el autor de novelas tan esenciales como «Conversación en la Catedral», «La casa verde» o «La fiesta del Chivo» esté «en contra del entretenimiento» ni del cine, por ejemplo.
«Me encanta el cine y puedo ver películas malas, como las de Schwarzenegger», dijo el escritor entre las risas de los asistentes. «Me gusta mucho el fútbol y me exalto mucho en las tribunas, pero creo que, por mi formación, afortunadamente puedo establecer categorías entre lo que son las películas de Schwarzenegger y las de Visconti», añadió.
Pero actualmente hay un público que «no está en condiciones de hacer ese tipo de discriminación», aseguró Vargas Llosa.
Algunos celebran los cambios que se están produciendo y que «por fin la cultura llegue a todo el mundo y se haya democratizado de verdad».
Pero otros, entre los cuales se encuentra el escritor, ven «con preocupación la desaparición de ciertos órdenes de prelación, de ciertos valores y cánones estéticos, y también éticos, que hasta no hace mucho constituían unas guías que permitían orientarse» entre las diversas propuestas culturales, señaló.

