Santo Domingo.-El presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, dijo este martes que las reformas institucionales y económicas pendientes demandadas por el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Rafael Blanco Canto, “deben ser emprendidas desde ya en base a un gran concierto y consenso nacional encabezado por el presidente Danilo Medina”.
Consideró que Medina debe actuar “legitimado por ser el presidente elegido en elecciones democráticas más votado en toda la historia dominicana, con más de un 60 por ciento de los votos emitidos”.
Según Vargas Maldonado, “aunque se ha querido ver una contradicción entre la cúpula empresarial y el gobierno de Danilo Medina, lo cierto es que gran parte de las reivindicaciones empresariales forman parte del programa del Gobierno Compartido de Unidad Nacional, que sirvió de base a los acuerdos entre el PRD y el PLD con vistas al pasado torneo electoral”.
Otras reformas
En una declaración escrita, el dirigente político estimó crucial una reforma fiscal que consolide los recursos del Estado y no descanse solo sobre los asalariados y las empresas tributariamente transparentes.
Consideró, además, que el país requiere una liberalización del sector transporte para hacer más competitiva a la industria nacional; una reforma laboral que disminuya los costos de las empresas y asegure los derechos adquiridos de los trabajadores, y una reforma eléctrica que permita aumentar la producción, disminuya las perdidas y baje los precios de la energía eléctrica.
También una reforma que consolide un Estado garante, facilitador de los negocios privados y las grandes asociaciones público-privadas para las grandes infraestructuras nacionales y asegurador de las prestaciones sociales básicas de la ciudadanía más necesitada”.
El líder perredeísta propugnó, a la vez, por una reforma político-electoral que viabilice la democracia interna de los partidos, que asegure la equidad entre los partidos en las competencias electorales, que establezca cuotas mayores de participación política a jóvenes y mujeres y garantice la participación, en términos de igualdad, de los partidos minoritarios.
Vargas Maldonado sostiene además, que esa reforma deberá estar dirigida a evitar la influencia en los partidos y el financiamiento de éstos por parte de grupos nacionales y transnacionales ligados a la criminalidad organizada, que consolide la Junta Central Electoral (JCE) como un órgano extra poder con autonomía suficiente de los partidos para conducir eficaz y justamente los procesos”.
El PRD lo había planteado
Recordó que hace tiempo el PRD entregó propuestas de reformas, tanto de la Ley Electoral como de la Ley de Organizaciones y Partidos, que están en manos del presidente Medina, de todos los partidos de oposición, del empresariado, de la Iglesia Católica y de la sociedad civil.
“El PRD apoyará este proceso de diálogo, para que el país pueda dotarse de un estatuto político-electoral que fortalezca la democracia y el derecho a la participación ciudadana”, destacó.
Concluyó que “la reforma de la Ley Electoral y el dotarnos de una Ley de Partidos, es un asunto demasiado serio e importante, por lo cual, además de los políticos, debe también involucrarse toda la sociedad para lograr la definición de un nuevo régimen político-electoral”.

