ROMA (EFE).- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró ayer que existe un proyecto subversivo para hacerlo caer y que la campaña de escándalos como el de las jóvenes que aparecen en unas fotografías en su mansión de Cerdeña ha sido muy negativa para Italia en el extranjero.
En un encuentro con jóvenes empresarios en la localidad de Santa Margherite Ligure (noroeste), Berlusconi defendió su teoría de una campaña contra su persona a través de una continua presencia en los medios de casos como el del abogado inglés David Mills, condenado a prisión por testificar en falso en su favor a cambio de dinero.
A un presidente del Consejo (de Ministros), elegido como presidente del Consejo por el voto de los italianos, quererlo hacer caer para poner a otra persona no elegida democráticamente… si esto no es subversión, decidme qué es, afirmó el político ante los jóvenes empresarios.
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Ha habido una campaña de escándalos que ha sido muy negativa para nuestro país
Prensa con frecuencia cita frases que nunca dije.
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Ha habido una campaña de escándalos que ha sido muy negativa para nuestro país en el extranjero, un comportamiento del todo reprochable, agregó. La Fiscalía de Roma investiga a Berlusconi por el supuesto uso indebido de aviones de Estado para llevar a sus invitados personales a fiestas en su mansión de Villa Certosa, en Cerdeña, las mismas de las que el diario español El País publicó el pasado 5 de junio algunas imágenes.
Esas instantáneas pertenecen a un archivo de unas 5.000 imágenes que el fotógrafo Antonello Zappadu asegura haber realizado entre 2006 y 2009 en Cerdeña y cuya confiscación preventiva pide el abogado de Berlusconi, Nicolò Ghedini, después de conseguir que la Fiscalía de Roma secuestrara ya 700 fotos, ante un posible delito de violación de la intimidad».
Si hay un momento en el que hay que tomar con pinzas lo que dicen los periódicos es éste- sigo encontrando entrecomillados de frases que nunca he dicho. La prensa italiana pinta una Italia que no es la real, asegura el primer ministro.
Sería necesario no tener una izquierda ni medios de comunicación que canten todos los días la canción del pesimismo, añadió.
El mandatario defendió la que él denominó como política del cucú, en referencia a la broma del juego del escondite que Berlusconi le hizo a la canciller alemana Angela Merke en Roma.

