Ginebra. EFE. Las extremadamente bajas temperaturas que azotan Europa desde hace una semana son un fenómeno destacado pero no inusual ni excepcional en invierno, según explicó hoy la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Este fenómeno no es inusual, es parte de las extremas manifestaciones en el invierno del hemisferio norte, afirmó el director de la división de aplicaciones de datos de la OMM, Omar Baddour.
De hecho, las temperaturas registradas, si bien son muy bajas, no han batido récords históricos. Además, el científico recordó que, hasta la extrema caída de las temperaturas, este invierno era mucho más caliente de lo normal, por lo que el choque de temperaturas percibido ha sido mucho mayor.
El fenómeno que sacude Europa este año se debe a una oscilación negativa del Ártico, lo que provoca que haya temperaturas muy bajas en el continente pero bastante templadas en el Ártico.
Esta oscilación permitió que una ola de altas presiones provenientes de Siberia entrara por el este y se instalara en el continente, mantuviera las temperaturas gélidas, y bloqueara la masa de aire más templado que normalmente sopla de oeste a este.
Lo que evidenciamos son una serie de perturbaciones clásicas.

