En un país como el nuestro, con índices de corrupción desastrosos, hay que empezar a ser firmes en las protestas y reclamos. Además, habrá que inventar tácticas y desarrollar habilidades para controlar a un Estado administrado por un buen número de personajes que abusan del poder público, sean o no funcionarios, para beneficiar a adláteres o a sí mismos, desestimando los valores reales del pueblo en la democracia.
El Ministro de Turismo y un llamado Grupo Globalia, anunciaron el jueves 23 de enero, en el marco de la Feria Internacional de Turismo, FITUR, en Madrid, España, la construcción de un hotel de casi 100 cabañas en la zona del Parque Nacional del Este o Parque Cotubanamá, y lo declararon como un proyecto ecológico, de preservación y convivencia con el medio ambiente.
El empresario español, José Hidalgo, propietario del grupo comercial y elogiado por el Ministro, alegó que cuenta con los permisos pertinentes para establecer su empresa turística, a partir de un decreto del ex presidente Hipólito Mejía, de por lo menos 15 años de emitido.
Por su lado, la Coalición para la Defensa de las Áreas Protegidas, conformada por reconocidos y reconocidas ambientalistas del país, demuestran que el permiso otorgado recientemente por el ministro de medioambiente, así como el referido decreto, violan la Constitución, la Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 64-00, la Ley Sectorial de Áreas Protegidas 2020-04 y los Reglamentos vigentes del mismo Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Además, la Coalición, habla que el Permiso Ambiental otorgado por el Ministro de Medio Ambiente, constituye un acto de prevaricación, por haber violado los procedimientos administrativos. De hecho, solicitan su destitución.
Estas personas medioambientalistas, explican que el Ministro de Medio Ambiente, autorizó al empresario español José Hidalgo, a destruir 244.791 m2 de bosques dentro del área protegida para edificar un hotel de 12.556 m2, y destruyendo así, acuíferos, relieve costero, yacimientos arqueológicos, cavernas, áreas de anidamiento de aves y un sinfín de recursos naturales y culturales que están nominados ante la UNESCO para ser declarados Patrimonio Mundial. Y agregan que, para poder hacerlo, este ministro habría cancelado en los últimos meses, a varias personas funcionarias que se negaron a ser cómplices de esta acción.
No es la primera vez que la dirección del Ministerio de Medio Ambiente se implica en acciones que depredan nuestra casa, el país, siempre sin consecuencias y sería bueno que la ciudadanía toda de este país, reclame.
Hay personas funcionarias, cuyos días de práctica están contados y siguen vendiendo este país.

