SANTO DOMINGO.- El Gobierno de la República Dominicana le dijo No al Pacto Migratorio planteado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), anunció este martes a través del Consultor Jurídico Flavio Darío Espinal.
El presidente Danilo Medina Sánchez, jefe de la política exterior dominicana, tras recibir la informe de una comisión interinstitucional que al efecto él formó, decidió que no firmará el Pacto Mundial para la Migración Ordenada y Regular, el cual se haría los días 10 y 11 de este mes en Marruecos, donde la ONU realizará una asamblea general y la Conferencia Intergubernamental para esos asuntos.
Así lo dio a conocer a los medios y ciudadanos, el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Flavio Darío Espinal, en el salón Orlando Martínez del Palacio Nacional.
Explicó que, al momento de fijar una decisión de esta naturaleza, el presidente Danilo Medina tomó en cuenta por encima de cualquier otra consideración, el interés nacional a la luz de las condiciones particulares del país.
“Su primera y más importante prioridad es la seguridad y el bienestar de los dominicanos, así como la defensa de la Constitución y las leyes”. Precisó que el Gobierno dominicano tiene que responder también al sentir nacional, ya que firmar un Pacto como este, “requiere de un consenso básico en la sociedad dominicana que no parece existir en las actuales circunstancias”, sostuvo.
Asimismo, destacó que el Gobierno dominicano está comprometido con una política de respeto a los derechos humanos en relación a las personas que emigran hacia el país, aunque sin renunciar a su potestad soberana de hacer valer sus normas migratorias y de proteger sus fronteras.
Puntualizó que esto explica el Plan Nacional de Regularización Migratoria, “que ha sido ejemplo en nuestra región por la manera ordena y rigurosa como se ha llevado a cabo”.
De igual modo, resaltó que el Pacto propuesto tiene innumerables disposiciones que son bien vistas por el Gobierno dominicano, así como por la gran mayoría de los gobiernos alrededor del mundo; pero también contiene disposiciones que resultan contrarias al interés nacional.
“Aunque el Pacto no tiene carácter vinculante por no tratarse de un tratado internacional estrictamente hablando, su adopción generaría compromisos al Estado dominicano que podrían socavar su capacidad para hacer valer sus normas migratorias e implementar con eficacia las políticas migratorias que el cumplimiento de esas normas exige”, explicó.
Agregó que esta iniciativa crearía compromisos internacionales que le impedirían al Estado dominicano, o lo limitarían enormemente, para dar respuesta a situaciones que pueden presentarse en la frontera terrestre como resultado de las condiciones estructurales, los procesos políticos y sociales que se vive en el vecino país.
El consultor jurídico afirmó que el presidente Danilo Medina ha dispuesto que el Gobierno dominicano no esté presente en la Conferencia Intergubernamental, que se celebrará la próxima semana en Marrackech, Marrueco, donde se firmará el referido Pacto.
Señaló que se comunicará al secretario general de las Naciones Unidas, por los canales diplomáticos correspondientes, las razones por las cuales el Estado dominicano no firmará este pacto atendiendo a las condiciones particulares de la República Dominicana.
Comisión interinstitucional
Se recuerda que el presidente Medina creó una comisión interinstitucional, el viernes pasado, para que estudiara y le rindiera un informe sobre el contenido propuesto en el Pacto Mundial Migratorio que se conocerá, en Marruecos, el 10 y 11 de diciembre de este año.
Esta comisión estuvo integrada por Gustavo Montalvo, ministro de la Presidencia, quien la encabezó; Miguel Vargas, ministro de Relaciones Exteriores; José Ramón Fadul, ministro de Interior y Policía; Flavio Darío Espinal, consultor jurídico del Poder Ejecutivo y Ramón Tejada Holguín, director de Información, Análisis y Programación Estratégica de la Presidencia (DIAPE).
Otros países
Ante tal pacto, los Estados Unidos de Norteamérica fueron los primeros en oficializar su negativa a la firma y posteriormente se le unieron Hungría, Austria, Australia, Bulgaria, Israel, Polonia, la República Checa e Italia.
Los italianos habían informado que no firmarán hasta no tener una aprobación del Parlamento, porque cree que sería una decisión que afectará a sus ciudadanos.
La ONU había establecido que no obligaría a ningún país a firmar, pero especificó que podría haber consecuencias como la perdida de la credibilidad internacional para los que dejen de formar parte del pacto que detalla 23 puntos que tratan temas como la prevención de la trata de personas a causa de la migración, la gestión de fronteras más seguras, la eliminación de la discriminación y la promoción de las transferencias de remesas más rápidas, seguras y baratas.
De igual manera, la mejora de la protección consular, el empoderamiento de los migrantes para que sean incluidos como parte de la sociedad, solo utilizar la detención migratoria como medida de último recurso, el salvaguardar vidas y establecer esfuerzos internacionales coordinados sobre migrantes desaparecidos.

