Dos vídeos protagonizados por agentes de la Policía en localidades del interior del país, se han vuelto virales en fin de semana pasado en las redes sociales creando una controversia que ha trascendido internacionalmente por lo indignante de ambos casos.
El en último de los dos vídeos muestra a dos, de cuatro agentes policiales que golpean a un supuesto ladrón que se encuentra en el suelo y amarrado, con lo que parece ser gruesos pedazos de cables, o sogas mientras este pedía que lo golpearan más.
Con apenas 30 segundos de duración la grabación muestra toda la brutalidad y crueldad de la escena que es captada por un celular. Un tercer policía observa mientras un cuarto agente lo patea, de vez en cuando, para dirigirlo a sus golpeadores.
Este vídeo que circula por las redes sociales fue grabado en la comunidad de Sabana Yegua, en provincia de Azua, en donde se dice que el individuo no identificado es un reconocido ladronzuelo.
El otro vídeo que ya es tendencia en redes sociales es del pasado viernes, y muestra a un oficial de la Policía que haciéndose pasar y vestido como un sacerdote, mata de un disparo en la cabeza a un hombre que mantenía secuestrada a una mujer ya su hijo.
Los hechos
Según versiones, José Antonio Reyes Uyola (El Gordo) habría disparado contra un joven de 17 años, que lo había acusado de matar a Eriberto Santana Evangelista (Cacón), en una zona montañosa del sector Las Colinas de este municipio, por lo que era perseguido por la policía.
Después de herir a otro hombre y mientras huía el antisocial penetró en una casa, secuestrando a una joven madre y su hijo de un año, a quienes les apuntaba con una pistola calibre 9 milímetros.
Al percatarse de la situación, la Policía de la localidad La Cruz, en el municipio de Cotuí, provincia Sánchez Ramírez fue avisada e inmediatamente acordonó la vivienda.
Por varias horas un agente policial y un fiscal sólo identificado como Rolando intentaron sin éxito de convencer a Reyes Uyola para que este se entregara y dejara en libertad a los rehenes.
El secuestrador pidió la presencia de un sacerdote para hablar y un periodista para entregarse.
Ahí es cuando entra la comunicadora Solanlly Borges que con su celular es quien graba el vídeo, también entra el agente, Santo Lora Báez, disfrazado de sacerdote, quien después de varios minutos de negociación aprovecha la confianza que le impregna su vestidura y en un descuido del individuo le dispara en la cabeza.
De manera muy calmada después de matar al individuo el oficial Santo Lora Báez, aún con la sotana de religioso expresó a la salida de la casa “El hombre no quería ceder, tenía al niño y la señora apuntado con una pistola y hubo que actuar. Ell me pidió que le leyera el Salmo 91 y yo no me lo sabía, él me apuntó y yo le dispare”
Análisis
Lo que debió ser un acontecimiento que estuviera siendo aplaudido por toda la sociedad dominicana se ha convertido en una controversia en redes sociales y lugares públicos que deja muy mal parada la actuación de la Policía Nacional, no solo por el mal manejo en el caso del secuestro sino también por el error de utilizar símbolos que no deben ser usados nunca de esa manera.
La figura de un sacerdote no debe usarse nunca bajo ninguna circunstancia para infiltrar policía o militares en una acción de secuestro y negociación de rehenes, ya que se crearía un mal precedente para futuras negociaciones, y los plagiadores no confiarían en nadie.
Pareciera que aparte de la falta de protocolos para estas situaciones y no tener personar entrenado para la negociación de rehenes en secuestros los agentes policiales no ven películas en los canales de cable o Netflix que indican cual es el proceder en estos casos.
El individuo que se mostraba muy atento a que se escucha su narración de cómo ocurrieron los hechos en lo que intentaban cargarle un muerto ajeno, se distraía por momento, pero esto nunca fue aprovechado por los dos policías que estaban en el lugar.
Clérigos
Como era de esperarse las protestas de representantes de la Iglesia Católica no se hizo esperar. El obispo electo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia, en Higüey, monseñor Jesús Castro Marte, lamentó la acción de la policía donde murió un secuestrador por un oficial vestido de sacerdote.
“El abominable suceso que puso a fin a la vida de la persona que tomó de rehenes a una señora y su niño, resulta repugnante por razones fundamentales:
1.- Suplantaron la figura clerical con la determinación ultimar al raptor.
2.- Redujo la capacidad técnico-policial, escribió monseñor Castro Marte en su cuenta de Twitter.
También el representate de la Diócesis de Baní, Víctor Masalles, expresó su rechazo a que un miembro de la Policía se vistiera de sacerdote para matar a un hombre que pidió hablar con un cura antes de entregarse.
A través de su cuenta de Twitter, @ VictorMasallesel religioso expresó: “Policía se viste de sacerdote y mata secuestrador que pidió hablar con un cura. Es indignante que una institución con desprestigio, se aproveche de la imagen de otra para empeñarla”.
El delincuente esta vez confió en el cura. ¿Y en la próxima?”.
UN APUNTE
Investigación
La Policía Nacional informó que fueron suspendidos mientras se hace una investigación los agentes involucrados en la golpiza del hombre amarrado. También una comisión investiga la actuación de un coronel de la institución en la muerte de un secuestrador en Cotuí.
Por: Jorge González
jgo.jorgegonzalez@gmail.com

