El ingenio del sector comercial se puso nuevamente de relieve cuando la mayoría de los establecimientos y plazas han extendido por todo el mes de noviembre las rebajas de precios en los diversos artículos que se aplicaban solo durante el “Viernes Negro” o “Black Friday”.
La crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus se refleja en una modesta demanda, que, sin embargo, se incrementa al paso de los días.
Además de la reducción de precios dispuesta por los fabricantes nacionales y extranjeros, de los propios establecimientos comerciales, la banca contribuye con aplicar rebajas de hasta un 30 % a los clientes que sufraguen sus compras con tarjetas de crédito patrocinadas por esas entidades financieras.
Como ha sido antes de la pandemia de la covid-19, las transacciones que se realizan durante el extendido “Black Friday” se hacen en su mayoría mediante el uso de las tarjetas de crédito.