Ni el entorno del Palacio Nacional está exento de los violadores de las normas sobre el uso de los espacios públicos. En la puerta oeste de la casa de Gobierno, en la avenida Pedro Henríquez Ureña, los conductores no respetan las señales de no estacione colocadas en el lugar por las autoridades.
Los infractores forman una larga hilera de vehículos en el lugar y apenas dejan un trillito para dejar pasar a los conductores al estacionamiento del Palacio presidencial.
La situación ocurre ante la mirada indiferente de oficiales y alistados que custodian las instalaciones de la sede gubernamental.
La ocupación ilegal de los espacios públicos se repite en diferentes puntos del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, principalmente en el polígono central, que concentra el 90 por ciento de las instituciones bancarias, educativas y gubernamentales y centros comerciales, que mueven mucho tránsito vehicular y peatonal.
Los peatones siguen transitando por el pavimento, poniendo en peligro su integridad física, porque las aceras están ocupadas con vehículos estacionados.
Los ciudadanos que más sufren esa situación son aquellos que padecen impedimento motriz o visual, porque obligarlos a transitar por el pavimento es condenarlos a muerte.
Con esas limitaciones, es casi imposible circular por las calles de Santo Domingo con bastones o en sillas de ruedas sin que ocurra un accidente lamentable.
La Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) retuvo ayer nueve vehículos y fiscalizó otros 23 que fueron sorprendidos estacionados encima de las aceras, bloqueando el libre paso de los peatones en la zona conocida como Las cinco esquinas en Arroyo Hondo, en el Distrito Nacional.
El operativo incluyó las calles Pedro Livio Cedeño, Camino Chiquito, Juan Mejía Cotes, Wilfredo Reyes Encarnación y Paseo del Este.
El coronel Jacobo Mateo Moquete, vocero de la Amet, dijo que los trabajos fueron realizados en coordinación con el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN).
No obstante, Noris Lora Montero, en una comunicación que envió a El Nacional, pidió a las autoridades una acción urgente para enfrentar a los empresarios abusadores que usan las aceras como si fueran suyas.
La Amet reconoce que liberar los espacios públicos implica un trabajo arduo y constante en las calles y avenidas de la capital.
UN APUNTE
Impedidos físicos
Los ciudadanos que más sufren esa situación son aquellos que padecen impedimento motriz o visual, porque obligarlos a transitar por el pavimento es condenarlos a muerte. Con esas limitaciones, es casi imposible circular por las calles de Santo Domingo con bastones o en sillas de ruedas sin que ocurra un accidente lamentable.

