No por ser mujer una candidata favorecerá los derechos de las demás, no. Hay mujeres políticas que son machistas, mientras, hay hombres políticos que son sensibles a la discriminación de las dominicanas.
Hay quienes actúan generalmente bajo la presión de los partidos y la de sus propias carencias. Al final, no hay escuelas políticas que formen y los partidos se han convertido en fábricas de improvisación y negocio.
Lo que hay para las dominicanas, lo anotaron bien las 15 organizaciones feministas de Santiago en una nota para la prensa, en la que dicen que el aborto legal y seguro en las tres causales, peligro de la vida de la madre, violación e incesto y malformación del feto o embrión incompatible con la vida, constituye un derecho humano que el Estado debe garantizar. No depende de creencias ni morales religiosas, es un tema de derechos adquiridos y de salud.
Las organizaciones sociales y feministas de Santiago resaltaron la valentía y el compromiso mostrado por candidaturas congresuales comprometidas con la defensa de los derechos de las mujeres, lo que no es fácil en el contexto de la mayor injerencia de los sectores religiosos, la irresponsabilidad e ignorancia de candidatos y candidatas, comprometiéndose públicamente a ir al Congreso a violar los derechos de las mujeres, especialmente de las más pobres. Dicen que es una increíble burla a la ciudadanía.
Recuerdan que, en este contexto de pandemia mundial y epidemia nacional, miles de mujeres y niñas viven en condiciones de hacinamiento con sus violadores sin medios que les permitan denunciar y procurar sanción judicial y aluden que, la democracia ni será real, ni efectiva, si no se respetan los derechos de las mujeres.
Las dominicanas somos las que decidimos el voto y este domingo próximo, hagámoslo eligiendo a candidatos y candidatas que sabemos no seguirán haciendo lo mismo. Votemos aquellos y aquellas que no pertenecen a partidos tradicionales y busquemos lo nuevo de verdad, gente joven, que se siente comprometida.
Dejemos atrás a las mismas personas de los mismos partidos que, elecciones tras elecciones han prometido lo mismo y en sus apuros, no les importó negociar para obtener más votos con nuestros derechos, aletargando la decisión democrática de entregando a las dominicanas la validez de sus demandas y el respeto a los derechos humanos que todas las personas, tenemos por el solo hecho de nacer.
En lo congresual, no hay arrastre, así que, llenemos el Congreso de voces por las mujeres, la niñez, las personas adultas mayores, en fin, por el pueblo. ¡Votemos con conciencia!.
Por: Susi Pola
susipola@gmail.com

