El pasado lunes 25 de mayo, finalmente, la Junta Central Electoral emitió la resolución 52-2020, en la que hizo oficial el llamado a los 595 mil 879 dominicanos del extranjero a ejercer su derecho al voto, de manera efectiva y segura, el próximo 5 de julio, para elegir las autoridades del período 2020-2024.
En las últimas semanas, en un giro lamentable de situaciones y rumores, el hecho de que los dominicanos que residen fuera del país pudieran votar fue puesto en tela de juicio, empleando como excusa la emergencia sanitaria por el covid-19, lo que nos impulsó a reafirmar la necesidad impostergable de cumplir con la ley, la Constitución y el deber moral de darle la oportunidad a todos los dominicanos de elegir el destino de nuestro país.
Por consiguiente, el viernes 22 de mayo, en representación del Partido Revolucionario Moderno (PRM), y en fiel reflejo de la voluntad de más de medio millón de dominicanos, solicitamos a la JCE que modificase la resolución No. 42-2020 que pospuso las elecciones para el 5 de julio, pero que no incluyó la celebración de las elecciones en el exterior, lo cual es un mandato constitucional, en virtud del artículo 81.3 de la Constitución de la República, y la ley electoral 15-19.
La presión legítima y transparente de la sociedad civil organizada; de partidos de oposición, de líderes como Luis Abinader, y de la propia diáspora, impulsaron a la JCE a no extender más la proclamación que ahora permite a todos los dominicanos votar, y a los partidos políticos, así como a la propia junta, montar la logística necesaria para el próximo certamen electoral.
En ese contexto, el hecho de haber logrado la proclamación constituyó un evento histórico en sí; por la relevancia que envuelve el derecho al voto de los dominicanos en el exterior, una bandera que elevó el mismísimo José Francisco Peña Gómez, y que hoy, con humildad y entereza, tomamos con nuestras manos, para que en las circunscripciones 1,2 y 3 del exterior, puedan y cumplan con su deber cívico, al igual que los dominicanos que viven en República Dominicana. Ha sido sin dudas un paso de avance. Mi reconocimiento a la JCE y a todas las voces de dominicanos en el exterior que reclamaron lo justo y lo legal, entre ellos la de Adriano Espaillat.
A 38 días para las elecciones más trascendentales del último tiempo, la garantía del derecho al sufragio ha significado una lucha seria, tenaz y constante, pero con frutos dulces para la democracia y el futuro del país. Entre todos vamos a decidir el porvenir, y a darle la bienvenida al cambio que merecemos y anhelamos.
POR. Orlando Jorge Mera
orlandojorgemera@yahoo.co

