Se supone que se otorga un premio al reconocimiento del resultado de una acción. Digo, se supone que son los resultados positivos de la práctica de una determinada actividad que sirven de fundamento para la entrega de un galardón.
Esta vez, el premio Nobel de la Paz a Barack Obama es el premio al discurso político.
En palabras del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Miguel Insulza, es un merecido reconocimiento a sus esfuerzos a favor de un mundo más justo, equilibrado y pacífico.
Para otros, basándose en la argumentación del jurado, la selección de Obama es un disparate. El premio ha sido concedido por sus esfuerzos extraordinarios por reforzar la diplomacia internacional, la cooperación entre los pueblos, crear un clima nuevo para las relaciones internaciones, la visión de un mundo sin armas nucleares y su iniciativa al cambio climático.
En el idioma de Shakespeare wishful thinking, en el idioma de Cervantes, ilusión.
Algunos otros muestran asombro por la selección de Obama con la argumentación de que su presidencia sólo tenía dos semanas antes del 1 de febrero, que es la fecha límite para la nominación y, por tanto, sin el tiempo necesario para mostrar el logro de sus deseos transmitidos en sus discursos de campaña electoral.
Los responsables de premiar a los galardonados han premiado lo no real, no cuentan los resultados, cuentan los deseos y las promesas. Un premio al diálogo, la diplomacia, la solidaridad, la negociación, la cooperación, un mundo sin armas nucleares, y sin guerras.
En su discurso de aceptación, con humildad y sorprendido, Barack Obama dice que lo acepta como una llamada a la acción para trabajar con otras naciones y resolver los problemas del siglo XXI.
Miembros del Comité de los Premios Nobel han afirmado que su decisión puede verse como un voto temprano de confianza en Obama con la intención de construir el apoyo global a sus políticas. En palabras de Aagat Valle, miembro del Comité: espero que la selección se interprete como un apoyo y un compromiso para Obama. Parecería que Barack Obama es el nuevo salvador de la humanidad.
