La esperanza es una virtud tan arraigada en los seres humanos, que no da espacio al concepto de objetividad. Sólo Basta recordar la genial obra de Gabriel García Márquez’’ ‘El coronel no tiene quien le escriba’’.
Ante el estado de crisis económica que vivía el coronel, cifró todas sus esperanzas en que el gallo que le había dejado su hijo Agustín. Para él era un hecho infalible que el gallo ganaría y sus problemas estarían resueltos, pero de manera súbita, salió de los labios de su esposa, una asmática y escéptica mujer que él nunca llamó por su nombre, la inesperada pregunta, ante la posibilidad de que el gallo perdiera: ‘’Dime, qué comemos’’ y el coronel sacó de lo más profundo de su alma esa respuesta universal: mierda.
Esta introducción podría parecer una extraña digresión, pero lo cierto es que los seguidores del presidente Luis Abinader, dan como un hecho que buscará la reelección y nunca se han preparado a escuchar su negativa a presentarse.
Pienso que los miembros del Partido Revolucionario Moderno, parten del hecho axiomático de que el poder no se entrega, pues una negativa del presidente a repostularse, sería entregar el poder a la oposición. Sin embargo, creo que el presidente está enviando un claro mensaje a los miembros de su partido y sobre todo a sus funcionarios, quienes se comportan como si ya ganaron las elecciones y más aún: no están obrando con la eficiencia que requiere el momento.
El poder no se entrega, pero hay que normalizar como decía Michel Foucault, so pena de que le sea ‘’arrebatado’’.
El Talón de Aquiles del gobierno del presidente Abinader, ha sido la ineptitud de la mayoría de sus funcionarios. A los ineptos y a algunos funcionarios prepotentes es que el presidente Abinader le envía el mensaje, con una pregunta trastornadora: ¿Y si yo no me presento a la reelección, ¿qué comerán ustedes, sobre todo, los que tratan con prepotencia a sus compañeros?
La respuesta sería la misma del coronel.
Ramón Rodríguez
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