Madrid. EFE. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó hoy que no rectificará la reforma laboral, a pesar de lo que han pedido los sindicatos, porque es «imprescindible» y necesaria para el país.
En la primera entrevista que concede tras la huelga general del pasado miércoles convocada por los sindicatos mayoritarios contra la reforma laboral, Zapatero dijo que reanudará el diálogo social cuando haya nombrado a un nuevo ministro de Trabajo, a mediados de octubre.
El jefe del Gobierno español insistió en que las reformas que ha acometido el Gobierno son «duras» y «difíciles», pero que permitirán una senda de «estabilidad de las cuentas públicas ante el mundo» y una recuperación económica «que va a ser lenta».
En la entrevista concedida a la cadena de radio pública Radio Nacional de España (RNE) subrayó que «hay que trabajar con prudencia» y no «levantar expectativas».
La huelga general, la primera desde 2002 y también la primera durante el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, fue convocada por los sindicatos para expresar el rechazo a la reforma laboral, al considerar que «abarata los despidos» sin contribuir a flexibilizar el mercado laboral ni acabar con la precariedad La protesta paralizó buena parte de la industria y causó dificultades en el transporte, pero tuvo un seguimiento mucho más modesto en los servicios y la administración pública.

