TEGUCIGALPA, (AFP) .- El presidente derrocado Manuel Zelaya pidió este lunes al gobierno de facto de Roberto Micheletti que se deje de «juegos sucios» y «estrategias dilatorias» para aplicar el acuerdo alcanzado el pasado viernes que pondría fin a la crisis política.
«Ninguna de las partes debe de utilizar juegos sucios, estrategias dilatorias o medidas que nos hagan perder el crédito y el respeto que como pueblo merecemos ante la comunidad internacional», aseguró Zelaya en un comunicado divulgado este lunes.
«Suficiente daño hemos soportado estoicamente como pueblo para pretender seguir manipulando la buena fe que hemos depositado para resolver la crisis», agrega.
Zelaya reiteró que su restitución en el cargo de presidente de Honduras no está en juego e instó al gobierno de facto de Roberto Micheletti a que cumpla lo pactado.
El acuerdo Tegucigalpa/San José, Diálogo de Guaymuras, en su punto cinco, deja en manos del Congreso la decisión de retrotraer la situación política a la que prevalecía antes del golpe de Estado del 28 de junio.
«Cualquier interpretación fuera de este contexto constituiría una nueva afrenta al pueblo hondureño y a la comunidad internacional», señala Zelaya.
«En este acuerdo el cargo del Presidente de la República de Honduras, que constitucionalmente eligió el pueblo Hondureño no esta en discusión», dice Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil desde que llegó a Honduras clandestinamente el pasado 21 de septiembre..
Zelaya pide al Congreso Nacional que «actúe con la diligencia y celeridad requerida, para recuperar el más caro de los intereses de la patria, «la Democracia», que está rota».
Al menos 65 diputados, de los 128 de la Cámara, tendrían que votar a favor para que la restitución de Zelaya en el poder se haga efectiva. Lo que no contempla el acuerdo es qué pasaría si la decisión de los legisladores es contraria al regreso de Zelaya, depuesto el 28 de junio en un golpe de Estado.
No se hará nada fuera del acuerdo
Tegucigalpa, (EFE).- El presidente del Parlamento de Honduras, Alfredo Saavedra, dijo hoy que no se hará nada fuera del acuerdo que establece que ese órgano debe resolver si se restituye o no al depuesto gobernante, Manuel Zelaya, y pidió que no se presione o amenace a los diputados para decidir en uno u otro sentido.
No se hará nada fuera de ese acuerdo, porque ese acuerdo es el producto del diálogo, de la discusión, donde de manera civilizada varios sectores representados allí tomaron una ruta, expresó Saavedra en una entrevista con la radio HRN.
El titular del Congreso Nacional no anunció cuándo se convocará a sesión para debatir el caso de Zelaya y recordó que hay un receso por la campaña para las elecciones del próximo 29 de noviembre.
Pero adelantó que posiblemente hoy se empiece a darle copia de este documento a cada uno de los diputados que integran la junta directiva del Parlamento.
Una vez que tengamos el conocimiento de los alcances y de la dinámica de este acuerdo, y los miembros de la junta directiva tengan ese conocimiento, vamos a definir cuál es la ruta que se va a seguir en este sentido, pero respetando el acuerdo, señaló.
Delegaciones de Zelaya y del presidente de facto, Roberto Micheletti, firmaron el viernes el acuerdo, entregado ese mismo día al Congreso, encaminado a resolver la crisis política hondureña y que traslada a los diputados la decisión sobre si se restituye o no al depuesto gobernante, entre otros puntos.
Zelaya fue destituido por el Parlamento, que designó a Micheletti en su lugar, después de que los militares lo expulsaran del poder y del país el 28 de junio.
El mandatario depuesto ha advertido de que, si el Congreso no lo restituye antes del próximo jueves, no reconocerá el Gobierno de unidad y reconciliación nacional que deberá estar integrado a más tardar ese día, según el acuerdo.
El documento no establece quién presidirá el Gobierno de reconciliación, ni fija un plazo para que el Congreso Nacional resuelva sobre Zelaya.
Saavedra reconoció que puede haber presiones, amenazas y otras acciones sobre los diputados para que decidan en uno u otro sentido en relación con Zelaya, pero pidió que no se recurra a ello porque la decisión se tomará al amparo de la Constitución».
La presión no va a ser aplaudida por nadie, venga de donde venga; ningún sector debería buscar esa ruta porque yo creo que la sociedad civilizada debe tener como norma general el diálogo, la prudencia, el respeto, agregó.
Los diputados (…) estamos sometidos a distintos tipos de presiones y estamos acostumbrados a ello; yo creo que el imperio de la ley no debe ser producto de amenazas, aseveró Saavedra, del gobernante Partido Liberal, al igual que Zelaya y Micheletti.
Aseguró que ni él, ni los demás directivos del Parlamento influirán sobre los legisladores. No podemos siquiera insinuar cuál debe ser la posición oficial de cada uno de los diputados, dijo.
Saavedra reiteró que el Parlamento es totalmente independiente» y tiene autonomía en la ruta y en la toma de las decisiones».
