Solo para damas…
“Esa muchacha no hay quien la aguante; se pone como una cacata y, he observado que es cuando le va a llegar la regla”.
Esa afirmación en boca de una madre observadora podría estar describiendo lo que se conoce con el nombre de Trastorno Disfórico Premenstrual.
Es un cambio de conducta que se presenta en las mujeres unos días antes de iniciar la fase hemorrágica del ciclo menstrual, para desaparecer, una semana luego del “periodo”.
Para hacer este diagnóstico uno o más de estos síntomas deben estar presentes:
1.- Labilidad afectiva intensa. Cambian rápidamente de humor; lloran, se ponen tristes, ñoñas y peleonas. Existe una sensibilidad especial a ser rechazadas.
2.- Enfado, aumento de los conflictos interpersonales y sobre todo, irritabilidad.
3.-Estado de ánimo intensamente deprimido, sentimiento de desesperanza y tendencia al auto desprecio.
4.-Ansiedad y/o tensión. Una auto percepción de estar excitada o con “ los nervios de punta”,
Aunque estas son las manifestaciones centrales del quebranto, una o más de las siguientes condiciones pueden estar asociadas al cuadro clínico:
1.- Disminución del interés por las actividades habituales: trabajo, escuela, amistades etc.
2.- Dificultad para concentrarse.
3.- Falta de energía, fatigabilidad y letargo.
4.- Antojos por alimentos específicos, dietas caprichosas.
5.-O duermen mucho o poco (hiperinsomnia, insomnio).
6.-Sensación de estar agobiada o sin control.
7.- Sienten “estar hinchadas” o aumento de peso.
Así las cosas, estamos hablando de un fenómeno de alta prevalencia en el mundo y a veces, un dolor de cabeza para endocrinólogos, ginecólogos y psiquiatras.
El manejo es diverso pero individualizado.
Vitaminoterapia, entre otras el complejo B.
Psicoterapia. Profundizar la personalidad de base.
Analgésicos y sedantes suaves.
Hormonas para regular algunos ciclos y hacerlos anovulatorios, es decir, pastillas anticonceptivas pero no para ese fin.
En muchos países la legislación protege a las mujeres con TDP en lo laboral (licencias) , en lo conyugal (en un pleito con su pareja le dio un pescozón y el TDP es tomado en cuenta por el juez ) y, con planes específicos de tratamiento gratuito para esta condición.
Muchas veces la afectada se niega a sostener relaciones sexuales esos días difíciles y no encuentra la comprensión de su pareja, quien, muchas veces la obliga y la maltrata, pues, ni ella misma sabe que esos días difíciles (TDP) constituyen un complejo síndrome de carácter psico hormonal muchas veces devastador.
Las terapias alternativas como el yoga, el taichí, la zumba, el pilates, los masajes, ayudan mucho.
La acupuntura, la meditación, las dietas especiales y la hidroterapia junto a meditaciones dirigidas a los síntomas poseen abundante literatura a su favor.
Si usted es hombre y quedó picado por el título de esta entrega pues sea comprensivo con su pareja y rodéela de amor, paciencia y tolerancia en esos días difíciles.
Si me está leyendo una dama, procure ayuda profesional, el primer escalón debe ser su ginecólogo de cabecera, él sabrá si es necesario que usted acuda a endocrinología, psicología u otra especialidad.