Querellantes cuestionan versión de mala salud de Martinelli tras extradición    

Ricardo Martinelli
Ricardo Martinelli


Panamá, (EFE).- Querellantes en el caso de las escuchas ilegales contra Ricardo Martinelli cuestionaron hoy la versión de las malas condiciones de salud que presenta el expresidente desde que llegó el lunes extradito por EE.UU. a Panamá.

Martinelli, de 66 años, está hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos en un centro público de salud de la capital aquejado por una crisis de hipertensión.   El magistrado juez de Garantías del caso de las escuchas ilegales, por el que es procesado, Gerónimo Mejía, autorizó anoche su traslado al Hospital Santo Tomás desde la cárcel El Renacer para una revisión médica.

El expresidente dijo sentirse mal anoche, mientras era informado por Mejía en una diligencia judicial de que tras su entrega a Panamá seguirá en detención provisional como medida cautelar personal debido a que existe peligro de fuga, como dictó en diciembre de 2015 el pleno de la Corte Suprema.

El abogado de varias supuestas víctimas que se constituyeron como querellantes en el caso, Ángel Álvarez, recordó este martes en conversación con Efe que Martinelli voló el lunes “en un avión, y no hubieron contraindicaciones” para ello.   “Una persona que sufre de una presión elevada, a niveles graves, ni siquiera se le permitiría abordar una aeronave. Y a él se le permitió”, indicó el abogado de los querellantes.   El expresidente también estuvo un año preso en una cárcel federal de Estados Unidos a razón del pedido panameño de extradición, y “no hubieron contraindicaciones que dijeran que él no podía cumplir con la prisión”.

En ese sentido, Mitchell Doens, una de las supuestas víctimas de las escuchas, cuestionó que la defensa argumente para pedir la hospitalización del expresidente panameño que este nunca recibió atención médica durante el tiempo de su reclusión en Estados Unidos.   “Nos dijeron que en Estados Unidos lo habían tratado muy mal, pero si ustedes buscan los anales se darán cuenta que siempre que hablaban de Estados Unidos decían (que Martinelli) estaba en muy condiciones, con muy buena salida, que tenía la moral alta”, dijo Doens.

Además, el exministro del Trabajo y exsecretario general del Partido Revolucionario Democrático (PRD) criticó a la defensa de Martinelli por intentar presentarlo como un “perseguido político, que no es”, y por “querer dar la impresión de que no se le están brindado todos los derechos, cuando hoy en día está en un hospital”.

“Lo que buscan es tratar de quitarle la medida de detención que le dictó la Corte para que el hombre pueda realmente gozar de todas las libertades, como si en este país no hubiera pasado nada”, añadió Doens.   El abogado Álvarez recalcó que un eventual cambio de la detención provisional como medida cautelar personal solo puede ser autorizado por el pleno de la Corte Suprema en caso de que sea solicitado, algo que la defensa del expresidente anunció que haría.