Guillermo del Toro ya es una marca en la gran industria y su talaje le ha conducido a una complicada encerrona, esa que coloca en coyuntura el arte sincero, verdadero y sin giros de manipulación. Este Guillermo, mexicano y de de Jalisco, se ha hecho una franquicia y, ahora como productor de Los Ojos de Julia, apadrina un triller de terror que dirige Gillem Morales y que, pese a la elegancia formal de su introducción, pasados los primeros 30 minutos, deviene en una trama absolutamente previsible y descarnadamente comercial. Para mucha gente, por el despliegue al nombre de Del Toro, éste es el director del triller, que tiene grandes deudas temáticas con El Orfanato, tomando incluso a su protagonista Belén Rueda, quien entona una actuación bastante buena, en el marco que le permite el esclavizante y, a veces incoherente guión de Morales y Oriol Paulo.Los Ojos de Julia tiene a su favor las actuaciones principales y secundarias, excepto las extremas e discordantes sobreactuaciones del antagonista en el tramo de cierre, pero luce mal programada para Fine Art´s, a menos que se trate de una estrategia para lograr que mucho público.

