MADRID. AP. El flamante Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa presentó el miércoles su nueva novela «El sueño del celta» y reconoció que el premio le ha cambiado la vida, pero no sus ansias de seguir escribiendo. Voy a seguir hablando, escribiendo. Es el placer supremo», dijo Vargas Llosa en una multitudinaria rueda de prensa en la Casa de América de Madrid. «A mí me encontrará la muerte con la pluma en la mano».
Vargas Llosa, de 74 años, comparecía de nuevo ante los medios tras la concesión del Nobel y lo hacía en Madrid, su lugar de residencia, donde la prensa lo recibió con una sonora ovación. El autor peruano, que también posee nacionalidad española, reconoció que el galardón ha dado un vuelco a su vida y le ha obligado a aparcar, de forma transitoria, sus proyectos de trabajo más inmediatos.
Aseguró que sufre el acoso constante de las entrevistas, que las rutinas diarias que tanto adora han saltado por los aires y que apenas duerme dos o tres horas al día. Nunca estuvo entre mis aspiraciones literarias ganar el Nobel», manifestó. Mi aspiración es escribir buenas novelas, que se leyeran como yo he leído libros que me han cambiado la vida».
Sobre el esperado discurso de aceptación del Nobel, que recibirá el próximo 10 de diciembre en Estocolmo, Suecia, prefirió de momento «guardar el secreto» sobre su contenido. Vargas Llosa sí desmenuzó los entresijos de «El sueño del celta», su primera novela en casi cinco años y una de las más esperadas. El libro salió a la venta simultáneamente en España, América Latina y Estados Unidos con una tirada inicial de 500.000 ejemplares y se espera que la obra sea traducida a 20 idiomas diferentes. La novela está inspirada en un hecho real, la colonización del Congo Belga en Africa _ actual República Democrática del Congo -a finales del siglo XIX y principios del XX.

