Cuando el experimentado director y actor teatral Giovanny Cruz habla de teatro total, en su montaje Obsesión en 507, hace referencia a que en este el actor es sometido a una disciplina exigente. Tiene que usar la voz como un instrumento de múltiples usos y su cuerpo tiene que ser capaz de desdoblarse en cientos de expresiones.
Sus ademanes terminan siendo códigos. En este tipo de teatro se demanda que el actor realice actuaciones realmente proteicas; es decir, transformaciones absolutas.
Un pequeño descuido puede ser fatal, manifiesta Cruz, quien estrena el montaje esta noche en la sala Ravelo del Teatro Nacional.
Dice que el texto es parte de sus propias obsesiones, en el juega con la psiquis de sus tres actores, pero el proceso de ensayos, para él, a pesar del esfuerzo, ha sido divertido.
«Obsesión. 507» No puede llegar a escena sino a través de actuaciones perfectas. Para lograrlo ha tenido que ser más riguroso que nunca con los artistas y técnicos que utilizó. Tan solo el vestuario, la escenografía y las luces de la obra son sumamente difíciles.
Estrenan esta noche hasta el 28 de este mes con las actuaciones de Yorlla Castillo, Fiora Cruz y Mario Lebrón.
Un recorrido por Giovanny
Giovanny Cruz (Premio Nacional de Teatro, Premio Casa del Escritor, Premio Nacional de Dramaturgia, Premio Casandra Mejor Director, Mejor Productor Teatral y electo Mejor Director del Siglo XX) .
Este artista teatral criollo, como escribió José Rafael Lantigua, ha dado un giro supremo al teatro dominicano con realizaciones como: Amanda, La Virgen de los Narcisos, Calígula, Quíntuples, Andrómaca.
Más de sus obras
Giovanny Cruz ha realizado, entre otras obras: La Conferencia, La Casa de Bernarda Alba, El Bebé Furioso, El Sucesor, Los Hijos del Fénix, Barrio 7 Tumbas y La Conferencia.

