El gobernador de Samaná prometió que ayudará las 38 familias desalojadas de la comunidad Cueva de Agua, pero los exhortó a salir de la Gobernación ocupada desde el pasado viernes, porque ese lugar resulta inapropiado para que permanezcan tantas personas pernoctando.
Fausto Forchue prometió buscarles comida con los Comedores Económicos y medicina con el Ministerio de Salud Pública, pero deben salir de la Gobernación hacia un centro comunal donde podrán permanecer en condiciones más humanas y desde ahí continuar realizando sus reclamos.
Mientras el vocero de las familias desalojadas Francis Fabré expresó que pretenden continuar con la Gobernación ocupada en demanda de un acuerdo amigable al desalojo de las 38 familias, porque las personas más viejas en el lugar tenían más de 50 años residiendo en Cueva de Agua, del distrito municipal de Las Galeras, Samaná.
Fabré al ser entrevistado vía telefónica demandó una solución amigable mediante el diálogo porque ninguna sociedad donde se respeten los derechos humanos de 38 familias con más de un centenar de niños no pueden ser lanzadas a las calles.
Dijo que si persiste el problema, en las próximas horas tienen contemplado apoderar los organismos internacionales, entre ellos la Comisión de los Derechos Humanos.
Además informó que una brigada de efectivos militares y hombres armados permanecen en el lugar y están impidiendo que las familias desalojadas acudan a buscar objetos hasta ahora perdidos.
Mientras el representante del Poder Ejecutivo, Fausto Forchue, informó que tiene informaciones de que el senador Prim Pujals y otros diputados están buscándoles una solución a las familias que quedaron en las calles.
