SEUL. AP. Carteles y pancartas flanqueaban las calles principales de Pyongyang para promover la convención del Partido de los Trabajadores la mayor conferencia política de Corea del Norte en 30 años como un acto histórico, en medio de conjeturas de que el líder Kim Jong Il va a conferir a su hijo una posición clave en el partido, abriendo la vía para la sucesión.Soldados, artillería y tanques se concentraron cerca de la capital, al parecer en preparación para un desfile masivo, dijeron funcionarios surcoreanos, pero no hubo mención en la prensa estatal norcoreana sobre si la convención, anunciada para inicios de septiembre, había comenzado ya o estaba por comenzar.La capital estaba adornada con carteles celebrando un acto que un profesor norcoreano citado por la agencia televisiva APTN dijo que pudiera ser un punto decisivo

