QUITO, (AFP).- El reelegido presidente de Ecuador, Rafael Correa, acusó el sábado a la oposición de intentar desestabilizar su gobierno como, según dijo, sucedió en Venezuela y Bolivia, y llamó a sus simpatizantes a salir a las calles para defender la democracia de manera pacífica.
«Yo también llamo, de forma totalmente pacífica a los tres millones y medio de votos que tenemos, a ir a las calles a defender la democracia», dijo el mandatario en su informe semanal de labores, transmitido por la televisión estatal.
Correa salió al paso del nacionalista Lucio Gutiérrez, líder de la oposición que ante su derrota electoral pidió nuevos comicios aduciendo un supuesto fraude en la votación del 26 de abril, en la que el jefe de Estado fue reelegido en una histórica primera vuelta por mayoría absoluta, según el escrutinio oficial parcial.
Con los resultados en contra, Gutiérrez manifestó que tiene «pruebas de este monstruoso fraude» y que «hubo un sistema paralelo de escrutinio para favorecer a Correa».
El Consejo Nacional Electoral (CNE) defendió a su vez la transparencia de los comicios. «El más fuerte rechazo (a esas denuncias) que podemos entregar nosotros son las pruebas de que el proceso ha sido limpio y transparente», declaró Carlos Cortes, vicepresidente del organismo.
Correa, quien además confía en lograr una mayoría en la Asamblea Nacional (Congreso, con 124 curules), sostuvo que «como perdieron, tratan de deslegitimar la victoria, que hubo fraude» y anotó que «sólo un idiota puede decir que hay fraude».
Señaló que el pueblo ecuatoriano le dispensó un abrumador apoyo en las urnas para extender su mandato hasta 2013, con la posibilidad de aspirar a otro período consecutivo de cuatro años.
En un largo análisis sobre los resultados electorales, el presidente indicó que las denuncias de los opositores se enmarcan en «una estrategia, lo mismo que hicieron en Venezuela y Bolivia, para tratar de sembrar dudas, de ablandar un poco la caída, de no quedar tan mentirosos porque decían que había empate técnico».
«Siempre les ganamos dos a uno», dijo Correa y añadió que «el único fraude que hay aquí se llama Lucio Gutiérrez (…). Esto es parte de una estrategia que ya se hizo en otros países», donde la oposición hizo llamados a defender la democracia.

