La Procuraduría General de la República fue apoderada de una querella contra el procurador de la Corte de Apelación de San Francisco de Macorís, por el desacato a una sentencia que ordena la libertad de una mujer acusada de ser la autora intelectual del asesinato de una estudiante.
La querella contra el magistrados José Amado Rosa fue incoada por la familia de la señora Elena Marizán Flores, acusada de propiciar la muerte de la estudiante Juanny Lohara Taveras Rosario.
La querella fue presentada a través de los abogados Cándido Simón y Félix Portes, quienes no descartaron la posibilidad de llevar el caso por ante la Corte Internacional de los Derechos Humanos.
Simón recordó que la señora Marizán Flores se encuentra presa desde el año pasado con una medida de coerción de tres meses, la cual se venció en marzo de este año.
Explicó que ante el vencimiento de los tres meses de la medida de coerción, decidieron interponer un recurso de amparo en procura de su libertad, pedimento que fue negado en la jurisdicción de primer grado.
Precisó que ante esa negativa decidieron llevar el caso por ante la Corte de Apelación de San Francisco de Macorís, tribunal que ordenó la inmediata puesta en libertad de Marizán Flores, pero que sin embargo, el procurador de la Rosa se ha negado a ejecutar la sentencia.
Declaró que el procurador general de la República, doctor Radhamés Peña Jiménez, ha sido puesto en conocimiento de la situación, pero que hasta la fecha no ha hecho nada, por lo que no descartó llevar el caso a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.
Simón subrayó que da pena que el país haya vuelto a caer en la era de los desacatos judiciales, tiempo en que los casos eran controlados por el Poder Ejecutivo a través del Ministerio Público.
Dijo que está a la espera de que la Procuraduría resuelva lo del querellamiento contra el procurador de la Corte de Apelación de San Francisco de Macorís.
Familiares y amigos de Marizán Flores montaron ayer una vigilia en la explanada de la Suprema Corte de Justicia, reclamando su libertad.
