BBCmundo y Univisión. Por primera vez la ciencia logró encontrar «similitudes extraordinarias» entre la gente adicta a las drogas y los adictos al sexo.
Científicos de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, encontraron evidencia de que la adicción sexual también podría tener bases neurológicas como otras adicciones.
En el primer estudio que investiga la actividad cerebral en supuestos «adictos al sexo», los investigadores sometieron a 19 hombres a escáneres cerebrales mientras miraban videos pornográficos.
Encontraron que los mismos centros de recompensa que se activan cuando los adictos a drogas observan su droga preferida, se activaron cuando los participantes miraban los videos.
Y cuando los voluntarios vieron imágenes sexuales explícitas, se desencadenó una actividad cerebral muy similar a la que se ve en las personas que dependen de drogas.
Loc científicos, sin embargo, indican que no hay certeza de que una persona obsesionada con pensamientos o conductas sexuales sea realmente un adicto, como lo es alguien adicto a la nicotina, y más bien podría tratarse de un trastorno obsesivo.
Radiografías
del cerebro
La adicción al sexo se caracteriza por la obsesión con pensamientos sexuales, sentimientos y conductas repetitivas, pero este desorden no está aún conceptualizado como una patología mental en sí misma y es foco de controversias, tal es así que recientemente fue rechazada la petición de incluirlo en la última versión de libro de diagnósticos y estadísticas de los desórdenes mentales conocido por sus siglas en inglés DSMV.
Por su parte, la Sociedad de Desarrollos y Avances en Salud Sexual de Estados Unidos, calcula que entre un 3 y un 5% de la población estadounidense es adicta a esta patología aún no categorizada ni clasificada. Para muchos expertos, es cuestión de tiempo, ya que no existen muchas investigaciones que puedan probar que se trata de una verdadera adicción y en este sentido acaba de conocerse una nueva investigación realizada en Reino Unido.
El nuevo estudio realizado de la Universidad de Cambridge, publicado en la revista científica PLoS One, realizó mapeos cerebrales a 19 hombres adultos. Si bien no se puede decir que se trata de una adicción química o fisiológica a una sustancia externa, como puede ser una droga o el alcohol, la adicción al sexo no es un simple desorden de comportamiento.
Los científicos encontraron que las personas con conductas sexuales compulsivas tenían niveles de deseo mucho mayores para ver los videos pornográficos pero eso no significaba que les gustaban más, un patrón de conducta cerebral similar a los de los adictos a sustancias. Los adictos al sexo en general, se muestran obsesionados con pensamientos y comportamientos sexuales pero existen diferentes opiniones entre los expertos si su comportamiento se asemeja más a los de otros adictos o al pensamiento compulsivo-obsesivo.

