Ha partido Ángel Haché. Esta madrugada, en Corazones Unidos, en cuya unidad de cuidados intensivos fue ingresado tras sufrir un infarto hace nueve días. Pintor, muralista, dibujante, actor, maestro y talentoso y disciplinado, el maestro Ángel Haché deja una marca profunda sentida en la estética nacional dominicana.
Cultivador cuidadoso del dibujo y siendo uno de los pinceles dominicanos de mejor dominio de la acuarela, Haché, nacido en San Pedro de Macorís en el año 1943, desarrolló sus talentos plásticos a partir de sus estudios con el maestro Domingo Liz y Gilberto Hernández Ortega. Afinó sus habilidades como actor al graduarse en la Escuela Oficial de Cine de España. Fue miembro fundador del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (CODAP) y sus dotes de narrador literario las desarrolló desde el grupo cultural La Máscara.
Hasta el momento de su muerte dirigía los talleres infantiles del Museo de las Casas Reales e impartía clases de dibujo en la Escuela Nacional de Bellas Artes de República Dominicana.
El velatorio
Esposo de la maestra pintora Elsa Núñez, eran una pareja firmemente unida por el amor y el arte. No fue posible el contacto con ella o la familia, pero fuentes allegadas indicaron que los restos mortales de Angel Haché serán llevados a Capillas La Paz, de Funeraria Blandino, para ser velados y darles posteriormente cristiana sepultura este sábado 3.
Actor de fuste
Desarrollado como actor de carácter, Ángel Haché era exigentísimo con los papeles a desarrollar. Tan solo participó en dos producciones dominicanas: Pasaje de Ida, (Agliberto Meléndez) – quien expresó esta mañana sus condolencias a nombre del Cine Nacional, al igual que Augusto Feria por parte de la Asociación Dominicana de Actores (en la que hacía de guardia de Aduanas en el inicio de la cinta) y la comedia de trasfondo social No hay más remedio (2014, José Enrique Pintor), con la que este director buscó demostrar que se podía hacer una buena comedia con actores profesionales veteranos.
Como pintor
Dotado de una mágica precisión como dibujante, Ángel Haché deja una obra plástica modélica, fundada en el realismo, una de las ramas de más dificil dominio estético.
Su primera individual la realizó en 1967, en la galería Olimpia. De sus series pictóricas,»Vivir en las nubes»(de lal cual quedan murales en el edificio docente de Utesa en la Avenida Máximo Gómez) y «Carnaval en las nubes» (un homenajes al cine, su otra pasión), como muestras de un talento interminable. Sus Cristos son un planteamiento artístico y de fe cristiana en el cual la figuración realista hace salones con lo irónico.
La página web www.galeriadelarte dominicano, considera que Ángel Haché es un cultor del realismo, pero hemos de puntualizar que esa filiación concierne primordialmente a la vertiente formal y que no se trata de una definición radical y exclusiva.
UN APUNTE
La causa
El doctor Pedro Ureña, de Corazones Unidos, y su médico de cabecera, indicó que Haché superó un infarto masivo hace nueve días, pero enfrentó una isquemia intestinal en la madrugada de hoy.

