La Alianza por la Democracia (APD) llamó la atención sobre los perjuicios que traerían las recientes medidas adoptadas por la sala capitular y las autoridades del ayuntamiento de Santiago al aumentarse los salarios y comprar una flotilla de vehículos sin la debida justificación y la transparencia necesaria.
Para Carlos Sánchez, secretario general de APD, ante la situación que las nuevas autoridades dijeron encontrar al llegar al ayuntamiento, lo correcto era que asumieran una actitud de austeridad, transparencia y control del gasto, y no lo opuesto como parese ser la intención.
Solo en el sueldo, que en realidad es una dieta, los regidores y el alcalde de Santiago devengaran aproximadamente el 6% de la subvención mensual que recibe el ayuntamiento, dijo..
Consideró que las decisiones asumidas mandan una señal equivocada a la población de Santiago que espera un cambio en el manejo de la gestión municipal y mayor eficiencia en la entrega de los servicios municipales.
