Articulistas

Aeropuerto Cibao Presidente Antonio Guzmán

Aeropuerto Cibao Presidente Antonio Guzmán

Ubi Rivas


El diputado Ramón Ceballos (PRM-Santiago), presentó el 24 de octubre reciente, ante la Secretaria de la Cámara Baja, un proyecto de ley que designe Presidente Antonio Guzmán el aeropuerto de Santiago de los Caballeros.

Original, propuse que la terminal aérea santiaguense ostentara el nombre de José Armando Bermúdez Pippa, el icónico e inolvidable Poppy, propulsor del deporte y gestor cultural incomparable, pero los jerarcas santiaguenses de nueva trova, comenzando por Félix García Castellanos y compartes, dispusieron que solo el salón de embajadores llevase su nombre, una de las innumerables indelicadezas e ingratitudes muy recurrentes en nuestro país.

Ahora que cursa a estudio por la Cámara Baja el proyecto de ley para designar la terminal aérea santiaguesa y cibaeña con el nombre del fenecido presidente Guzmán, es propicio exponer los altos relieves que en función de legados aportó a su país el inolvidable gobernante.

Dotado de un recio carácter forjado en la jornada empresarial, primero como ejecutivo de la Curacao Trading, y luego administrando sus fincas de arroz de Bohío Viejo, Bobita y Cotuí y de cacao en Jamao, Antonio Guzmán aprendió profundo manejar circunstancias vinculadas a la producción, y hombres integrantes de ese difícil accionar empírico, surgiendo un empresario exitoso, y sobre todo, honrado.

En una ocasión le acompañé a su finca de Cotuí, observando con la camaradería con la que compartía con sus trabajadores, sentado como ellos en un saco de arroz.

Propicia es la ocasión para desgranar como una mazorca de cacao que cultivó en Jamao, su envarada gestión gubernativa, disponiendo de un personal que en su gran mayoría desconocía, porque nunca residió antes en Santo Domingo, una de sus peores fallas inintencionales.

Primero dispuso que ningún dominicano fuese preso o deportado por apelativos disidentes al gobierno, trayendo a los deportados y tratando con su decencia genética a opositores.

Con un solo decreto desguabinó a los militares tenidos come gentes de los aciagos y sangrientos 12 años, entregándoles personalmente bandejas de plata retiró a sus casas, y cuando el más agresivo de todos intentó porfiarle un decreto designándolo agregado militar en Londres, propinó un manotazo a su escritorio recordándole era el Presidente.

Profundizó la extensión e investigación arrocera en Juma con los técnicos embajada Taiwan dirigida por el doctor Shie, que trajo al país cuando fue ministro de Agricultura en gobierno presidente Juan Bosch.
Comenzó el transporte colectivo de SD.

Moralizó la administración pública con su cristalino ejemplo, que personas cercanas suyas traicionaron, surgiendo en su cosmos de hombre íntegro el fantasma hóorrido del suicidio.

Esos son los suscintos paradigmas del presidente Antonio Guzmán, mi amado e inolvidable único compadre, para merecer designar con su nombre la terminal aérea santiaguense.

Por: Ubi Rivas
ubirivas30@gmail.com

El Nacional

El Nacional

La Voz de Todos