Alemania: actual y reverente



Un mundo al desarrollo es Alemania y abre su ventana europea a la República Dominicana. Quisqueyanos buscan nuevos espacios geográficos en esa poderosa y moderna nación. El escenario conecta una historiografía rica en acontecimientos mundialistas: sociedad, cultura, arte, ciencias, educación e investigación médico-científica.

Igualmente, su economía, deporte, seguridad, leyes, hacienda, política, mercado, turismo, relaciones exteriores, comunicación y la fortaleza constitucional se aboca a los dieciséis Estados Federales, que son entidades autónomas que surgen después del 1945, con vínculos antiguos, identidad nacional y de matices históricas.

Su excelencia, Volker Pellet, embajador de Alemania en el país mantiene una diplomacia activa y coherente con la República Dominicana. Con base a una agenda que haga fluir las motivaciones, ya establecidas: artísticas, culturales, históricas, turísticas, empresariales y más…

Debo destacar que el gobernante o presidente Federal es el jefe de Estado de la República Alemana. Elegido por la Asamblea Federal, órgano constitucional que se reúne exclusivamente para ese memorable acontecimiento. Se compone de diputados de Bundestogy delegados elegidos por los parlamentos de los Estados Federales conforme al sistema proporcional, y con algunas personalidades. El mandatario es elegido por un período de cinco años (quinquenio). Se admite exclusivamente una sola repostulación.

Bundestog (Cámara baja) es designada por el pueblo por cuatro años; sólo puede acoger excepcionalmente la disolución anticipada con criterio del presidente federal.

Sus funciones son la elaboración de las leyes, elección del canciller federal y el control del gobierno. Asimismo, se discuten cuestiones claves de la política exterior e interior. El canciller fija las directrices de la política gubernamental, y cada ministro federal dirige independientemente y bajo su responsabilidad los asuntos vitales oficiales.

Federalismo no es mera provincionalidad es un auténtico Estado con soberanía originaria, tiene derecho republicano, democrático y social, tal y como aparece consagrado en la ley fundamental a fin de que todos los alemanes tengan las mismas normas o derechos, obligaciones y sus condiciones de vida sean equivalentes ante la sociedad.

La sociedad alemana de principios de XXI induce a un mundo vibrante, moderno y tolerante. Los ciudadanos y la familia asimiladas por el Estado Federal han experimentados importantes cambios educativos y culturales. En las Fuerzas Armadas Federales las mujeres tienen igualdad de derechos desde el año 2001.

En Alemania la lectura de la prensa diaria es una actividad muy extendida, su densidad periodística es por cada mil habitantes, además, la gran nación figura en séptimo lugar en Europa, detrás de Noruega, Finlandia, Suecia, Suiza, Australia y Gran Britania. Todo indica, que un promedio del 78 por ciento de los alemanes lee diariamente el periódico, treinta minutos diarios.

De hecho, la radio y televisión existen modalidades y financiamientos diferentes. Por ejemplo, las cadenas teveaudibles privadas costean sus operaciones comunicacionales con la publicidad, así, la radiodifusión es de derecho público, auspiciado con mando legal: programación instructiva básica, noticias, orientación, entretenimiento y emisiones culturales para mantener la identidad alemana.

Pecaría de irreverente, no decir, que Alemania está en el corazón de Europa y comunica Este con el Oeste y Norte con el Sur. Desde la reunificación de los dos Estados alemanes en el 1990, el país más poblado de ese territorio pródigo limita con nuevos vecinos. Su vecindario con países variados, cadenas de montañas de gran altitud y suaves arcoíris alternan cálidas mesetas, colinas, lagos y extensas planicies.

Esas notas sinfónicas de Norte a Sur en Alemania hacen una división de cinco grandes regiones naturales. Se respira una elevación de las montañas de fe pública que repara el valle de Rin Medio y las depresiones de Hesseen cauce natural para el tráfico humano.

Alemania está sobre los 82.6 millones de habitantes, de los cuales unos 7.3 millones son extranjeros, esta cifra representa un promedio de 8.9 por ciento de la población total. Con esto establezco, que los conciudadanos extranjeros son, al igual que las minorías nacionales y los indicativos diferenciadores de las regiones y los Estados Federales (Länder), cada uno con sus propias tradiciones y dialectos son factores determinantes de la diversidad de nación europeista.

Ese arco de luces que destella Alemania, invoca al grupo de lenguas indoeuropeas, y dentro se haya germánicos, lingüísticamente emparentado con el danés, el noruego, sueco, holandés, flamenco e inglés.

En las postrimerías de la Edad Media existían numerosas lenguas de riquezas dialectales que su timbre fonético (pronunciación) y expresivo lugareño se podía detectar su origen regional. Esta narrativa es un sinónimo de buena vecindad cultural que va en aumento entre los alemanes y dominicanos. Nación que respeto y admiro.

El autor es periodista, analista social y geopolitólogo.