Tras la imagen juvenil de este joven bogotano, de pelo ensortijado, tez de mulato irredento, poeta, compositor, músico y cantante, radica la fuerza de talento forjado a partir anos de esfuerzo, disciplina y claridad de sus metas: capacidad para producir textos de alto vuelo poético con palabras sencillas, una voz tenor templada, sostenida y hermosa, la riqueza de las fusiones del bolero y la balada (en su versión pop) y los ritmos caribeños.
Andrés Cépeda logra unir todo ello con una producción escénica impactante basado en despliegue de luces, uso de pantallas led desde la cual alcanzar una matemática sincronía de lo que canta en vivo con lo que se proyecta en los 32 pies de largo de proyección de video y la instalación de los ocho miembros de banca, en cuatro niveles, haciendo mucho mas que de escenografía viva. Ese es su secreto. Y ese, su poder.
Cepeda, no necesita manipular mediáticamente a nadie, ni tener sonando éxitos en la radio de FM, generalmente popularizados por la fuerza del papel moneda invisible a los medios y presente como factor de mercadeo y una popularización que él no necesita.
Cepeda es el resumen del éxito. La extensa página de sus reconocimientos inicio con tres premios Grammys en 2009, (Canción del año, Álbum del año, Mejor álbum vocal pop masculino) y de ahí en adelante se posiciona como una figura crucial del canto popular de calidad colombiano.
Es un artista que seduce por la impecabilidad de su obra musical y textual. Por su estilo interpretativo, ha fomentado una leal legión de seguidores que conocen de memoria sus canciones y que las cantan junto a él en los conciertos.
Con su concierto en sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito fue un gran recorrido por sus éxitos de ahora y de antes: inicio con Lo mejor que hay en mi vida, siguió con Enfermedad de ti (que refirió una de las pocas ocasiones en las que un hombre pide perdón), El mensaje y Por el resto de mi vida, con la que estremeció la platea, gritos y coros espontáneos incluidos.
Tras un potpurrí : (Viaje en el tiempo, El carpintero del amor, Amor gitano, Me voy y Sé morir), para volver a presentar piezas completas en tono de balada: Se te nota, Voy a extrañarte, Tengo ganas y Corre tiempo. Con la vocalista de Medellín Mariana Gómez, de timbre entonado y alto, con enorme manejo de los tonos graves y agudos, llega el homenaje a Selena, con Amor prohibido, Si una vez dije que te amaba y de la Aretta Franklin, la emblemática I’ll survive.
UN APUNTE
Gran final
Cepeda, ahora sentado frente a un piano Yamaha electrónico se hace acompañar de Mariana Gómez, para hacer Desvanecer; la pieza con que se dio a conocer, casi por casualidad, con el conjunto de rock Poligamia, en Bogotá. El tramo final del concierto hilvano piezas conocidas: Día tras día, Magia (dúo con Sebastián Yatra), Para amarte mejor, Si fueras mi enemigo y otras piezas, incluyendo dos fusiones con reegaee, para hacer Te voy a amar y cerrar con Desesperado.

