¿Qué Pasa?

Ang Lee encuentra una nueva religión en el cine digital

Ang Lee encuentra una nueva religión en el cine digital

NUEVA YORK. AP. La conversión de Ang Lee comenzó con “Life of Pi” (“Una aventura extraordinaria»).

Era la primera película del director en 3D, y sudó de ansiedad por la implementación de la tecnología y el tortuoso proceso de adaptar el fantasioso libro alegórico de Yann Martel que transcurre principalmente en una balsa con un tigre de Bengala de más de 200 kilos (450 libras).

Sin embargo, Lee estaba emocionado de desafiarse, como él lo llama, con una nueva dimensión. Pero una prueba inicial con una niña india bailando fue decepcionante.

“Me di cuenta de que no podía ver nada. No podía ver su expresión. Había tanto ruido. Pensé que algo andaba mal con la cámara”, recuerda Lee. “Me puse muy nervioso, pero no podía retractarme. Así comenzó mi recorrido”.

Ese recorrido se ha convertido en uno de giros más inesperados y drásticos para un cineasta tan valorado como Lee. El director siempre ha estado en movimiento, saltando de su natal Taiwán (“The Wedding Banquet”, o “El banquete de boda») a la Inglaterra de Jane Austen (“Sense and Sensibility”, o “Sensatez y sentimientos») al Connecticut de Rick Moody (“The Ice Storm”, “La tormenta de hielo») o la wuxia china (“Crouching Tiger, Hidden Dragon”, “El tigre y el dragón») y las montañas de Wyoming (“Brokeback Mountain”, “Secreto en la montaña»). Pero “Life of Pi” representó una nueva cruzada.

Desde ese filme de 2012, un éxito global que recaudó 609 millones de dólares en la taquilla, Lee se ha dedicado a descubrir lo que llama la estética del 3D y el cine digital. Esas tecnologías, cree él, no son nuevas iteraciones menores del arte del cine sino toda una nueva técnica. A sus 64 años, Lee se ha reinventado por completo como cineasta. Ni siquiera está seguro de que ese término, “cineasta», siga siendo el adecuado.

“Hay muchas cosas que nunca preguntamos. ¿Por qué 24 fotogramas? ¿De dónde sale ese número? Yo empecé a cuestionar mi fe, la religión que tengo, que es el cine”, dice Lee. “Pasé por muchas crisis mentales”.

El Nacional

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