La inmigración ilegal haitiana es imparable, por lo que se necesitan urgentes remedios para tener un control absoluto de los límites de los 360 kilómetros que tenemos de frontera con Haití. El jurista Manuel Bergés hijo, nos envía el siguiente análisis sobre la crisis que implica la presencia masiva de indocumentados del vecino país. A continuación parte del texto sus ponderaciones:
“Vivimos en un mundo donde todos tienen el derecho a una nacionalidad, y de una población mundial de 7,612,349,459, unos diez millones de personas no pertenecen a ningún lugar. No tienen nacionalidad, son personas apátridas. Los Señores de la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), ha sido la dependencia de la ONU que más ha mortificado a nuestro amado país, con este tema.
Con este cuento de que los haitianos que dicen haber nacido, en RD son apátridas, porque la RD se niega a otorgarles la nacionalidad dominicana, el ACNUR ha gastado millones de dólares desencadenando una enorme propaganda, al punto de que varios países, de tanto repetir, le creen, que entre nosotros, en RD, existe esa apátrida.
Se califica de apátridas a los haitianos, sin que en ningún momento se hayan analizado los elementos constitutivos de esa desgracia humana, que afecta según ellos a millones de refugiados y civiles desarraigados en sus propios países, a quienes se les conoce como desplazados internos.
El denominado Alto Comisionado de la ONU, es responsable por la dirección y control del ACNUR y cuenta para ello con la ayuda del Alto Comisionado Adjunto y el Alto Comisionado Adjunto para Protección y Operaciones. El ACNUR cuenta con un personal nacional e internacional de más de 10,700 personas que trabajan en 128 países, de 190, que existen en el Planeta.
La apátrida puede ser causada por una serie de factores tales como: la discriminación en las leyes de nacionalidad (por ejemplo, raciales, religiosas o de género), el conflicto y los vacíos en las leyes de nacionalidad y la sucesión de Estados. Ser indocumentado no es lo mismo que ser apátrida.
En nuestro caso, los haitianos que dicen o son forzados a decir, o alegan haber aquí nacido, jurídicamente no son apátridas, mantienen su nacionalidad haitiana, conforme a la constitución haitiana que señala que no pierden la nacionalidad los descendientes de ese país, nacido en otras naciones”.

