Roma. EFE. La Policía italiana detuvo hoy a 31 personas bajo la acusación de explotación laboral de los inmigrantes que trabajaban en la localidad de Rosarno, en la sureña región de Regio Calabria, escenario de las revueltas de los jornaleros africanos del pasado enero.
Durante la operación, denominada «Migrantes», también se incautaron bienes patrimoniales por un valor de 10 millones de euros, provenientes del dinero recaudado con la explotación de inmigrantes en la zona.
Los 31 detenidos, de los que siete fueron encarcelados y el resto está bajo arresto domiciliario, están acusados de asociación criminal, violación de la ley del trabajo y fraude en el sector de la agricultura.
Los investigadores comenzaron sus pesquisas tras las denuncias de los inmigrantes sobre las condiciones infrahumanas en las que estaban obligados a vivir y a trabajar, y han llegado a la conclusión que los detenidos formaban parte de una supuesta organización que se ocupaba de reclutar y explotar a los trabajadores extranjeros.
Entre los detenidos también hay algunos extranjeros que se encargaban de reclutar a algunos compatriotas para emplearlos en el sector de la agricultura.

