CINCINNATI- Después de dos meses de pleno dominio en el montículo, dos juegos han hecho que el relevista cubano de los Rojos, Aroldis Chapman, se sienta como la mayoría de sus colegas.
Las estadísticas de Chapman en sus últimas dos presentaciones — una contra los Piratas y otra ante los Tigres — no son tan alentadoras.
«En ocasiones eso sucede. No importa lo bueno que eres», manifestó el dirigente de los Rojos, Dusty Baker. «Nos acostumbró a su excelente desempeño. Regresará a su gran nivel pronto».
«Es humano. No es un robot que salga a ponchar a todos», declaró el receptor de Cincinnati, Devin Mesoraco. «Pasará por buenos y malos momentos, como los demás. Para él, la clave es solamente irse arriba en el conteo, lanzar strikes de calidad y partir de ahí. Así podrá conseguir el strike uno».

