La obra “Arte” hilvana un sentido oportuno del humor, que aporta puntillazos que producen la risa, pero logra más que la carcajada, porque da el punto exacto de armonía y complementaridad actoral y la provocación reflexiva que logra que cada asistente pueda medir su resistencia ante las debilidades o aciertos de sus amistades más cercanas.
La pieza entrega sobradas razones para disfrutarla por aportar cuanto se podría desear: tres brillantes talentos masculinos, un libreto escrito desde el un tema que nos resulta novedosa y creativa forma de salirse de la corriente general (referida sobre todo a las siempre recurrentes relaciones hombre y mujer) para platear, por medio de la excusa de la percepción, utilidad y valor del arte plástico, el complejo universo de las primarias relaciones de amistad entre hombres.
Richard Douglas (Sergio), Francis Cruz (Iván) y Henssy Pichardo (Manuel) logran el milagro de una vinculación actoral que entrega una experiencia escénica que, mas que divertida, es noble y memorable.
La dirección de Elvira Taveras logra un montaje divertido e intenso, del cual derivan las lealtades y debilidades del temperamento humano cuando este se pone a prueba.
Notable la escenografía sobria y basada en el criterio de que menos, es más, economía de masas escénicas movidas a vista de público.
Luces (responsabilidad de Bienvenido Miranda), se incorporan como un instrumento de comunicación, como pocas veces, creando espacios ya colectivos o ya íntimos (personaje y publico).
La dramaturgia es de Yasmina Reza, escritora, actriz, autora de ocho novelas y como dramaturga de 10 montajes.
El desafío de “Arte”, estrenada en Paris en 1994 y que ahora llega para el público dominicano, es una pieza para ser disfrutada como teatro y analizada como experiencia de vida.

