El arzobispo de Santo Domingo, Francisco Ozoria, condenó ayer la compra y venta de votos tras calificar este acto como un pecado de cara a los comicios del domingo.
En ese sentido afirmó que el que vende su voto está condenado a la miseria material y espiritual junto con el que lo compra, porque ambos son pecadores, y el que vende su conciencia camina contrario a Dios.
Ozoria pidió a los candidatos que se afanan para llegar al poder, que realmente acudan a los cargos públicos a servir.
Asimismo, exhortó a la población a acudir masivamente a las urnas y ejercer el sufragio con conciencia.
“La Persona que vende su voto está condenado a la miseria material y espiritual junto con el que lo compra… ambos son pecadores, y el que vende su conciencia camina contrario Dios”, enfatizó.
Ozoria tuvo a su cargo la eucaristía de clausura del primer encuentro denominado “Testigos del Resucitado” de la Hermandad de Emaús Hombres de la Arquidiócesis de Santo Domingo, celebrado en el auditorio del Colegio Quisqueya, con la presencia de más de 1,500 hombres y decenas de sacerdotes.
Laicos reflexionan
Durante la jornada de este domingo, el movimiento laico católico reflexionó sobre la situación actual del país, y señaló que el proceso electoral es uno de los más significativos que vive República Dominicana, por lo que llamó a hacer un voto de conciencia, que contribuya a combatir y a poner fin a la inseguridad ciudadana, a la corrupción, a la impunidad, a los feminicidios y abusos.
La Hermandad de Emaús Hombres también exhortó a “asumir con responsabilidad, ante Dios, y ante nuestros congéneres, en razón de nuestra casa común: el planeta que llamamos Tierra. Este grita por todo el daño que le estamos haciendo, una daño que para nuestra Iglesia ya es el pecado del ecocidio”.
Asimismo, rechazó todo intento público o privado de desestabilizar o desacreditar el concepto de Familia, ya que esta es la base de la felicidad humana, la sociedad y su cohesión, el estado del bienestar y la prosperidad económica.
En ese sentido, reclamó el movimiento del pueblo dominicano y de las autoridades, la puesta en práctica de valores, virtudes morales y de justicia en lo concerniente al respeto a la vida desde su concepción; el orden de género instituido por el Creador.

