Washington. EFE. Un presunto asesino en serie, acusado de estrangular a once mujeres en el área de la ciudad estadounidense de Cleveland (Ohio), se declaró hoy inocente de todos los cargos en su contra, al argumentar que padece de demencia.
Anthony Sowell, de 50 años, enfrenta 85 cargos por el asesinato de once mujeres, cuyos restos, según las autoridades, guardó en el interior de su casa en Cleveland y en los alrededores.
Luciendo el uniforme naranja de prisionero y reposando las manos esposadas sobre las piernas, Sowell se presentó ante una audiencia judicial a través de videoconferencia desde la cárcel a donde fue trasladado.
Sí, su señoría, respondió únicamente cuando la juez del Condado Cuyahoga, Eileen J. Gallagher, le preguntó si se declaraba no culpable por razones de demencia».
Las autoridades presentaron un total de 85 cargos contra Sowell, incluidos varios de violación, asesinato y abuso de un cadáver. En particular, Sowell afronta acusaciones por el asesinato de once mujeres y por agredir a otras tres que lograron sobrevivir.
De ser declarado culpable de asesinato, podría ser condenado a la pena de muerte.
Debido a la naturaleza del caso, lo más probable es que el acusado sea sometido a una serie de evaluaciones psiquiátricas, algo que se determinará en una audiencia preliminar el lunes próximo.
Su defensor público, Brian McGraw, dijo después de la vista de hoy que no ha decidido si continuará con el caso, y no ofreció más detalles. Según los expertos, la defensa de Sowell afronta el enorme reto, ya intentado sin éxito en otros casos de asesinos en serie, de convencer al tribunal de que el acusado padece de una grave enfermedad mental que le impide distinguir entre el bien y el mal.
Entre otros elementos, la defensa tendrá que demostrar, ante un jurado escéptico, que su defendido no entendía la naturaleza de sus actos ni que éstos eran inmorales.
