Pese a dos órdenes judiciales que mandan presentarlo por ante la justicia, las autoridades deportaron el pasado viernes al polaco que fue hecho preso porque alegadamente trajo al país un hijo sin el consentimiento de la madre.
Una fuente informó que Radoslaw Filip Kowlczyk fue sacado del país el viernes a las 7:20 de la noche por el aeropuerto de Punta Cana, en el vuelo 7347 de Air Berlín, con destino a Alemania.
La fuente dijo que la Dirección General de Migración lo sacó del país bajo el alegato de que violó la Ley 285-4 de Migración.
Fue deportado a pesar de sendas sentencias judiciales que ordenan presentarlo por ante la justicia para conocerle un recurso de hábeas Corpus y uno de amparo.
La negativa de las autoridades a presentarlo en los tribunales provocó la ira del magistrado José Alejandro Vargas, del Tribunal de Atención Permanente del Distrito Nacional, quien declaró que hasta el Diablo tiene derecho a que un juez le escuche, aún sea para mandarlo al infierno a quemarse, por lo que emplazó a la Dirección de Migración y a la Policía Internacional (Interpol) a que llevaran al detenido ante su despacho.
Vargas dijo que si no le presentaban al polaco se iba a amparar en lo que establece la norma procesal penal y, lógicamente, en sus consecuencias jurídicas.
El juez está haciendo la salvedad de que si mañana no traen a esta persona aquí para conocerle ese recurso de hábeas corpus, el juez se va amparar en lo que establece la norma procesal penal para este caso, y lógicamente las consecuencias jurídicas y penales de esta advertencias, las cuales son, primero, del ocultamiento y del secuestro de una persona solicitada por el juez del hábeas corpus, lo que determina el desacato; y el artículo 388 que habla de lo que es el encierro ilegal, había advertido el magistrado Vargas.

