SANTIAGO.- Los productores de huevos y pollos del Cibao advirtieron que las medidas de reforma impositivas que pretende disponer el Gobierno causarían el cierre de granjas y el descalabro total del sector avícola con su secuela de pérdida de empleos.
Asimismo, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Huevos y Pollos, ingeniero Wilfredo Cabrera, dijo que los avicultores podrían paralizar la producción de huevos y pollos, en caso que se aprueben esas reformas fiscales.
Añadió que, además de los daños clásicos, con las medidas se obligaría a los granjeros a subir el precio del pollo entre 30 y 35 por ciento.
En ese sentido, el ingeniero Cabrera explicó la postura y la responsabilidad del sector avícola, señalando que los productores de pollos y huevos necesitan, ahora, mejores incentivos de mercado, así como facilidades de competitividad para mantener la estabilidad del precio de estos renglones alimenticios.
Afirmó que los productores de pollos y huevos, organizados se unieron con el fin de luchar para que no se aprueben las medidas fiscales, las que consideran v impopulares y peligrosas, ya que pueden llevar a la desaparición de muchas granjas.
Entre las organizaciones que se unieron se encuentran la Unión de Productores de Pollos (Unipollo), Cobb Caribe, Asociación Avícola Vega Real, Asociación de Productores de Huevos (Aprohuevos), Asociación de Pequeños y Medianos Productores de Moca y Licey (Aproamorli) y otras.
La organizaciòn entiende que el gobierno debe excluir a los productores nacionales de las medidas fiscales porque se dispararía la inflaciòn y se originaría un caos total en el mercado de los productos agropecuarios del paìs.
Puso de manifiesto que a los paìses del hemisferio, especialmente a las naciones como la República Dominicana, donde no hay garantía de costos, precios ni mercados, se les hace dificil competir ya que continuamente se viola la ley encaminada a hacer la nación más competitiva frente a otros países.
Precisó que cada vez que se amenaza al sector y se aplican reformas como las que pretende el gobierno, se pierden miles de empleos y además el sector resulta perjudicado porque no dispone de subsidios ni financiamiento ni competitividad para abrir nuevos mercados internacionales.

