Azua en el corazón



La provincia de Azua de Compostela viene hacer según refieren algunos cronistas e historiadores de la época colonial, como Oviedo y Antonio del Monte y Tejada, una de las primeras provincias del país.

Desde entonces ese pequeño poblado situado en el mismo centro del Sur de la República Dominicana ha sido escenario de excepción y testigo de primera línea de epopeyas importantes en la creación de la independencia nacional y el mantenimiento de la soberanía.

Su población es de 214,311 almas y de cada 100 personas residentes en la provincia de Azua, 64 viven en la pobreza, 35 de ellos en la pobreza extrema y 25 no saben leer ni escribir. A nivel rural un 36% de las mujeres y 38% de los hombres son analfabetos.

La media de escolaridad para las mujeres mayores de 15 años alcanza 6.5 años. Mientras que la Población Económicamente Activa (PEA) (mayor de 15 años) de la región evidencia que un 10.4% no alcanzó ningún nivel educativo. El 47.6% alcanza algún grado de primaria, 31% algún grado de secundaria y sólo el 10.7% alcanza algún grado de educación universitaria.

Azua es una provincia histórica, digna de tomarse en cuenta en los planes de desarrollo de la región Sur

Estas estadísticas ubican a esta provincia con un escaso desarrollo humano y con la gran mayoría de sus residentes viviendo con significativas privaciones materiales y limitadas oportunidades de empleo y progreso.

Las citadas informaciones están contenidas en el informe provincial elaborado por el Programa de las Naciones Unidas (PNUD) con el objetivo de dar conocer las condiciones de las provincias del país.
Leído y reflexionado el citado informe es evidente que estamos frente a unas de las poblaciones más excluidas del territorio dominicano en ámbitos fundamentales para el desarrollo.

Y como quien escribe es hijo de esa bella provincia quiere llamar la atención de quienes toman decisiones.

Por ejemplo, ahora que el Gobierno anuncia un amplio plan desarrollo turístico para la Región Sur, es menester, sugerir dirigir una mirada hacia esa provincia que por sus méritos históricos y culturales merece una mejor suerte y una atención especial de sus autoridades y gobernantes.