Las cuantiosas pérdidas ocasionadas a los productores de frutas por la presencia de la “mosca del Mediterráneo” tienen a los bananeros en estado de alerta sobre la importación de plantas de países afectados por diferentes plagas.
Por esa y otras razones técnicos y productores consideran necesario tomar algunas previsiones, comenzando por la suspensión de las autorizaciones y la realización de un levantamiento sobre la capacidad de los viveros y un inventario de las plantas que se importan.
Después de lo que pasó con los vegetales y hasta por sentido común el Ministerio de Agricultura debe ponderar una propuesta que no solo ayude a la producción nacional, sino a evitar la penetración de plagas como la sigatoka, el mal de Panamá y otras, sino que contribuye a ahorrar divisas. Los productores necesitan protección, y ya es bastante lo ocurrido con los vegetales después que se detectó la presencia de la mosca del Mediterráneo. Una experiencia que no debe repetirse.

