El Banco de Reservas y la Sociedad Dominicana de Bibliófilos pusieron en circulación una nueva edición del libro De Hartmont a Trujillo. Estudio para la historia de la deuda pública, de la autoría del historiador, diplomático y periodista César A. Herrera, quien analiza la deuda externa dominicana desde la Independencia en 1844 hasta su repago en 1947.
El administrador general de Banreservas, Daniel Toribio, destacó que el libro es un preciso estudio histórico de la deuda externa dominicana, desde los primeros años de la República hasta su reliquidación en un solo pago de US$9.4 millones, formulado por el gobierno de Rafael Leonidas Trujillo.
La obra reaparece después de 56 años de ser publicada, en 1953, en plena era trujillista, ahora con prólogo del economista e historiador Bernardo Vega, quien analiza el contexto en que se publica el libro y advierte al lector que su contenido va más allá del acuerdo Hartmont y Trujillo.
El libro describe que entre 1930 y 1940 el gobierno dominicano debió enfrentar una virtual cesación de pagos del país en un clima de crisis financiera internacional y emprender la negociación de un nuevo contrato que sustituyera los efectos onerosos de las fatídicas convenciones de 1905 y 1907, ratificados en la convención de 1924, dejando al país como un estado soberano muy menoscabado, sostuvo Toribio.
Toribio explicó que el autor relata en doce concisos capítulos las diversas estaciones del vía crucis financiero de la República, en los que el tratamiento dispensado a la deuda por el gobierno de Trujillo ocupa los dos últimos.
Agregó que un elemento adicional de gran valor historiográfico de la obra es que incluye en la segunda parte los documentos relativos a la deuda dominicana desde el 1867, cuando se contrata el empréstito Erlanger.
Explicó que en la convención de 1924 Estados Unidos mantuvo el control de las aduanas dominicanas, a través de un funcionario, quien actuaba como receptor de los ingresos fiscales, que en su mayoría se destinaban al pago de la deuda externa, entregando al gobierno dominicano un pequeño remanente para cubrir las necesidades administrativas y de inversión.

