A Coruña. EFE. El FC Barcelona cantó el alirón con un triplete de Lionel Messi una semana después de haber ganado la Copa del Rey para sellar un doblete que supuso las lágrimas de su rival, el RC Deportivo, que certificó con la derrota (2-4) su descenso a Segunda División.
La cara y la cruz del deporte quedaron reflejadas en el césped de Riazor. El Barcelona formó la piña para celebrar el título; el Deportivo, hizo lo propio en el centro del campo sabiéndose equipo de la categoría de plata tras haber luchado ante un Barcelona al que logró igualar (2-2), antes de caer de pie.
Ernesto Valverde quería ganar LaLiga en Riazor y afrontar el Clásico con el Real Madrid con el campeonato resuelto, sin necesidad de prolongar la espera. Enfrente, el Deportivo, que tenía que ganar para no descender, le hizo pasillo al Barça antes del encuentro por haber conquistado la Copa del Rey. Después, lo alargó en el arranque del partido.
UN APUNTE:
De Messi
a Iniesta
El astro argentino,
líder de los goleadores de la Liga con 32 dianas, sostuvo a su equipo durante toda la temporada con sus tantos decisivos y su juego. “Para nosotros es una bendición”, resumía sin más otro peso pesado azulgrana, el capitán Andrés Iniesta.
El conjunto blanquiazul dio facilidades al azulgrana, que dejó en el banquillo a Andrés Iniesta en la semana en que anunció que no seguirá en el club y sacó un once claramente ofensivo, con Coutinho y Dembélé junto a Luis Suárez y Lionel Messi. Ya habían jugado juntos frente al Leganés (3-1) en un partido que se resolvió con un triplete del argentino.
De una pérdida del Deportivo cuando intentaba elaborar uno de sus primeros ataques, surgió una contra del Barcelona que los locales no supieron frenar. Los dos fichajes más caros de la historia del club catalán se entendieron en el área ante la pasividad de los de Seedorf. Dembélé firmó su séptima asistencia de la temporada y Coutinho la clavó con la rosca.
Marcó el Barça y llovió sobre Riazor. Habían pasado solo siete minutos.
Messi es el líder
Madrid. EFE. El argentino Leo Messi, con el triplete logrado en el triunfo foráneo del Barcelona sobre el Deportivo Coruña (2-4), se ha situado como líder de la Bota de Oro 2018 del fútbol europeo, que premia al máximo goleador de los diferentes campeonatos ligueros del viejo continente.
Leo Messi inició la jornada liguera de este fin de semana con 29 goles, los mismo que el italiano Ciro Immobile (Lazio), ambos a dos goles del egipcio Mohamed Salah (Liverpool), que lideraba la clasificación de la Bota de Oro.
Salah no marcó el sábado en el partido entre el Libverpool y Stoke City, lo que le ha dejado con los 31 tantos. Y tampoco lo ha hecho Immobile en el triunfo del Lazio en el estadio del Torino (0-1).
